La imagen corresponde a una escuela para adultos de Concepción del Uruguay. El docente ayuda a la madre de mellizos que para no perder la regularidad del cursado debe asistir a clases con sus dos hijos.
E
steban Mahmud es profesor de Matemática en segundo año C de
la Escuela Secundaria de Jóvenes y Adultos N° 12, de Concepción del Uruguay,
donde tiene como alumna a una mamá de mellizos, quien hace el esfuerzo por
asistir a clase de lunes a viernes sin perderse la crianza de sus hijos.
Para ello, lleva sus los dos bebés al aula, y allí recibe la ayuda del docente y sus compañeros.
Según consigna Entre Ríos Ahora, al mismo curso que la mamá
de los niños va su cuñada, y entre se ambas turnan para cuidar y alimentar a Kenai
y Cloe, quienes tienen apenas 3 meses. Una de los dos mellizos es ahijada de la
hija del profesor, de 17 años.
"Se les complica a la mamá y cuñada estudiar con ellos, cuando tienen que copiar o escuchar, debido a que los mellis lloran cuando están molestos o tienen apetito. En estas situaciones, el docente siempre trata de ayudar. En mi caso, soy docente de Matemática, que no tiene mucha teoría, pero sí mucha práctica, lo que facilita ayudar a esas chicas", reveló Mahmud.
La Ley Provincial de Educación N° 9.890 establece, en su
artículo 43°, que el Consejo General de Educación (CGE) "garantizará en
escuelas secundarias de adultos el funcionamiento de jardines maternales con el
propósito de asegurar la permanencia y egreso de los alumnos y alumnos".
Pero lamentablemente ese apartado de la ley no se cumple, y las demandas de distintas comunidades educativas para que sus alumnos padres o madres puedan contar con un lugar en el que dejar a sus hijos mientras estudian no han tenido respuesta de parte del Estado.
Esta cuestión ha llegado a la Justicia, y aunque en primera
instancia encontró lugar, posteriormente el Superior Tribunal de Justicia (STJ)
dio vuelta el fallo.
En marzo de 2017, la Sala Penal del STJ revocó la sentencia del ex juez de Familia Nº 1, Tulio Rodríguez Signes, que había obligado al Estado a disponer jardines maternales en las escuelas secundarias nocturnas para que las alumnas mamá puedan estudiar y a la vez dejar a sus hijos en un sitio donde estén contenidos.
A esa resolución del máximo órgano judicial de la provincia
se llegó luego de la apelación del Consejo General de Educación (CGE), que
exigió revocar la sentencia de Signes por considerar que el amparo no era la
vía idónea para el reclamo. El fallo revocatorio que le dio la razón al CGE fue
dictado por los vocales Eduardo Carbó y Marcela Davite, mientras que Bernardo
Ignacio Salduna se abstuvo de votar.
El fallo del juez Rodríguez Signes fue dictado el 1° de diciembre de 2016, haciendo lugar a un recurso de amparo presentado por un grupo de 21 alumnos de ocho escuelas nocturnas, cuya causa se caratuló “Godoy Gisela Elena y Otros c/Consejo General de Educación s/Acción de Amparo”. En esa sentencia, que ahora fue revocada, el magistrado había ordenado a Educación “dar efectivo cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 43° de la Ley 9.890 y en los artículos 128/134 de la resolución N° 3.945 con la modificación introducida al artículo 128 por Resolución N° 4.148”.
Si bien desde el ministerio de Desarrollo Social de la
provincia, que encabeza Marisa Paira, se remarca constantemente el trabajo que
llevan a cabo para impulsar políticas públicas de Primera Infancia, este ejemplo
ocurrido en La Histórica muestra un fuerte contraste entre el discurso y la
realidad, donde queda en evidencia que en las escuelas de adultos de Entre Ríos
no se garantiza el cuidado de los hijos de alumnas mamá o de alumnos papá que
asisten con sus niños a clase.