La Cámara Baja dio media sanción al proyecto que obliga a incorporar trans en ámbitos laborales. El intendente radical justo había recibido respaldo de integrantes de la comunidad a su reelección. Paradójicamente, el proyecto es del PJ.
L
a Cámara de Diputados de la provincia dio media sanción
este martes al proyecto de ley que promueve y garantiza “derechos para las
personas travestis, transexuales y transgénero en el ámbito laboral”, impulsado
desde el peronismo y de autoría de Emilce Pross.
Casualmente, la aprobación se produce el día en que el intendente
radical de Paraná, Sergio Varisco, recibió el apoyo de un sector de la
comunidad travesti-trans de la ciudad para su reelección, junto con el pedido
de “mayor inclusión laboral”.
El proyecto de ley provincial, que contaba con dictamen
favorable de las comisiones de Legislación Agraria; Trabajo, Producción y
Economías Regionales; y de Banca de la Mujer, entiende por personas travestis,
transexuales y transgénero “a todas aquellas personas con una identidad de
género que difiere de la asignación sexo-genérica que se realizó sobre ellas al
nacer”.
La iniciativa fija como ámbito de aplicación al Estado
provincial, sus organismos descentralizados, las empresas del Estado, los
municipios, personas jurídicas de derecho público, las empresas subsidiadas por
el Estado y las empresas privadas concesionarias de servicios públicos.
Los ámbitos mencionados “están obligados a ocupar personas travestis, transexuales y transgénero que reúnan condiciones de idoneidad para el cargo, en una proporción no inferior al uno por ciento (1%) de la totalidad de su personal y a establecer reservas de puestos de trabajo a ser ocupados exclusivamente por ellas”, ordena el texto.
Asimismo, establece como autoridad de aplicación a la subsecretaría
de Derechos Humanos de la Provincia, conjuntamente con el Área Provincial de
Políticas de Identidad de Género y Diversidad Sexual. Ambos deberán “realizar
un sistema de registro de personas que aspiren a obtener un empleo con el
objetivo de facilitar su incorporación laboral”.
Entre las responsabilidades de la autoridad de aplicación se cuentan: capacitaciones a distintos ámbitos laborales públicos y privados; la creación, mantenimiento y difusión de un registro de empresas privadas que ofrezcan trabajo a las personas trans; la promoción masiva de la necesidad de la creación de empleo destinado al colectivo trans; y la publicación de un informe anual que dé cuenta del grado de cumplimiento de la ley.
Pross -der.- fundamentó su proyecto en el recinto.
En cuanto a las personas beneficiarias de la ley, se indica que na vez ingresadas en el registro de aspirantes podrán optar por la realización de cursos de capacitación. Cabe remarcar que no se contemplarán como excluyente al cargo los antecedentes contravencionales, dado el alto índice de represión institucional y policial a la población trans debido al ejercicio de la prostitución, que en la mayoría de los casos resulta la única opción de subsistencia.
Además, se ordena que transcurridos cinco años de estabilidad en el cargo, las personas contratadas en base a esta ley dejarán de ser consideradas a los fines de la normativa, lo que habilitará la contratación de una nueva persona beneficiaria del régimen.
También incluye la ley sancionada este martes por la Cámara Baja un “régimen de incentivo fiscal” para los empleadores del sector privado que contraten a personas travestis, transexuales y transgénero.
Al respecto, se precisa que se otorgará un bono fiscal por el 3,5% (alícuota general) de las contribuciones patronales efectivamente abonadas por el empleador correspondientes al empleado travesti, transexual y transgénero, “con excepción de las realizadas con destino al Régimen Nacional de Obras Sociales”.