El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, rechazó la propuesta rusa de ceder la porción del Donbás que aún está bajo control ucraniano, calificando esa exigencia del Kremlin de “una locura” y ratificando la negativa de su gobierno a entregar territorio.
Lo dijo en una rueda de prensa en Múnich, después de participar en la Conferencia de Seguridad.
“No podemos simplemente retirarnos de nuestro territorio o intercambiar una parte de nuestro territorio. Es un poco una locura”, dijo.
El mandatario añadió que la propuesta es inaceptable, porque atenta contra la soberanía nacional y contra la memoria de quienes han muerto defendiendo ese territorio desde la invasión rusa.
El Donbás abarca las regiones administrativas de Lugansk y Donetsk, situadas en el este de Ucrania. En la actualidad, Moscú controla casi toda Lugansk y más de tres cuartos de Donetsk, mientras el resto permanece en manos ucranianas.
Paralelamente, surgieron detalles de una iniciativa estadounidense: la creación de una zona franca en el Donbás, destinada a establecer un corredor de libre comercio que funcione como área de amortiguamiento entre las zonas en disputa.
El proyecto pretende facilitar el comercio y aliviar la situación de la población local, además de contribuir a reducir las tensiones.
La creación de la zona franca estará entre los principales temas de la próxima ronda de negociaciones trilaterales entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó la inminencia de esos contactos y afirmó que “hay un cierto entendimiento” sobre la organización de las conversaciones, aunque no precisó el lugar del encuentro, según reprodujo Interfax.
La diplomacia estadounidense busca que el encuentro se celebre en Estados Unidos la semana siguiente, con una agenda centrada en alternativas para el futuro de las regiones del este y el sureste de Ucrania y en la discusión sobre la habilitación de una franja comercial especial.
En una ronda previa de negociaciones entre las tres partes, celebrada en Emiratos Árabes Unidos, se alcanzó un acuerdo humanitario para el intercambio de más de 300 prisioneros de guerra entre Moscú y Kiev, el primero de este tipo en casi cinco meses; sin embargo, no se registraron avances sustanciales en aspectos políticos o territoriales.
La viabilidad del corredor económico dependerá de que tanto Moscú como Kiev acepten los términos sugeridos por las potencias involucradas.
En ese contexto, el ministro de Defensa del Reino Unido, John Healy, anunció la transferencia de un nuevo paquete de USD 1.500 millones destinado a reforzar con urgencia la defensa de Ucrania.
El anuncio se produjo tras una reunión en Bruselas con sus homólogos de Alemania y Ucrania y con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
El encuentro tuvo lugar en el marco del Grupo de Contacto para Ucrania, una alianza conformada por más de 57 países que coordina la entrega de armamento a Kiev frente a la ofensiva rusa.
(Con información de Europa Press y EFE)


