
El intendente de Colón, José Luis Walser, defendió el viaje que realizó a principios de diciembre al sur de Brasil, periplo que buscó combinar actividad oficial y días de descanso, junto a su familia, pero que terminó en un gravísimo accidente que tuvo a su esposa y secretaria privada Gimena Bordet durante más de veinte días internada en Terapia Intensiva en el Hospital Sagrado Corazón, de Porto Alegre, de donde salió con alta médica y pudo regresar a Entre Ríos.
Walser ofreció este martes una conferencia de prensa en la que habló de un “milagro” para referirse a la recuperación de su esposa, que estuvo con su vida comprometida en varios momentos y que ahora inicia un largo proceso de recuperación en su casa. Habló el jefe comunal de “estos momento tan difíciles que nos ha tocado vivir como familia”.
“Sin duda, el momento más difícil de nuestra familia, y especialmente de Gime”, describió lo sucedido. Y defendió la escasa información que se conoció oficialmente durante el tiempo en que el jefe comunal de Colón abandonó su función oficial para acompañar a su esposa en la Terapia Intensiva de un hospital de Brasill. “Yo sé que todo este tiempo sin información generaba zozobra. Al primero que le generaba zozobra era a mí, porque la evolución de Gime tuvo muchos picos”, explicó.
El 9 de diciembre el intendente de Colón se encontraba de viaje por una ruta del sur de Brasil, a 10 minutos de la ciudad de Torres, cuando sufrió un grave accidente automovilístico, producto de lo cual su esposa y secretaria privada en la Municipalidad, Gimena Bordet, tuvo graves consecuencias: perforación de pulmones, fractura de clavícula, aplastamiento de pelvis y sangrado en uno de sus riñones.
El día 12 fue derivada a un centro de alta complejidad, el Hospital Cristo Redentor, de Porto Alegre, donde atravesó momentos críticos.
A qué fue Walser en vehículo oficial a Brasil junto a su familia
El pasado 17 de octubre tuvo lugar una reunión del Comité de la Cuenca del Río Uruguay, la que se celebró en la ciudad de Salto, República Oriental del Uruguay. En dicha oportunidad, además de las cuestiones propias de la agenda del Comité, el intendente de Colón mantuvo un diálogo con Jaber Maher, prefecto (Intendente) de la ciudad brasileña de Barra Do Quaraí, en el cual este último invitó al presidente municipal colonense y a otros intendentes a participar de la asunción de autoridades del Tribunal de Cuentas del Estado de Río Grande Do Sul, evento del cual participarían autoridades de varios países y que era una oportunidad importante para continuar con las vinculaciones internacionales.
A raíz de esa invitación, el intendente Walser programó su viaje oficial a Brasil el 10 de diciembre. Atento a la distancia del lugar del acontecimiento y la fecha en la que tendría lugar, el presidente municipal consideró oportuno aprovechar dicho viaje para, a continuación del acto oficial, poder tener unos días de descanso con su familia en la ciudad de Torres, en el sur de Brasil.
A su vez, se había programado tener una conversación específica con el prefecto Maher, para proponerle la celebración de un convenio de cooperación turística entre las ciudades de Colón y de Barra Do Quaraí, ya que esta última, por ser fronteriza con la República Argentina y lugar de paso de muchos extranjeros hacia el país, se constituye en un lugar estratégico para el desarrollo de Colón como destino de turismo internacional y desarrollo productivo e industrial.
De acuerdo a la cronología planeada, el intendente y su familia tenían pensado llegar a la ciudad de Torres el día 9 de diciembre, vía Paso de los Libres, donde realizaron los trámites migratorios, para poder disfrutar el primer día de descanso y que el intendente Walser quedara cerca para el evento del otro día, que tendría lugar a las 10 de la mañana en la ciudad de Porto Alegre, que se encuentra a menos de 200 km (2 horas en auto), del lugar de descanso familiar. Finalizado el programa oficial, la idea era reunirse con su familia para completar los días de descanso.
Pero esos planes terminaron de la peor forma. El día 9 de diciembre, estando muy próximos a llegar al lugar de descanso en la ciudad de Torres, aproximadamente a las 17, producto de las intensas lluvias que había en el lugar, el vehículo oficial Mitsubishi de 7 asientos, conducido por el intendente Walser, sufrió un despiste generado por un “espejo de agua”, que hizo volcar la camioneta por el barranco que bordea la Ruta N° 101, muy cerca de Torres, a la altura aproximada del Km 12 norte, y produjo el accidente sufrido por la familia. Todos los ocupantes llevaban puestos el cinturón de seguridad.
Dicho siniestro provocó heridas graves y lesiones en todos los miembros de la familia, siendo una de las hijas menores y su esposa y secretaria privada, Gimena Bordet, quienes se llevaron la peor parte. La pequeña sufrió quebradura de cadera.
En tanto, la esposa tuvo perforación de pulmones, fractura de clavícula, aplastamiento de pelvis y sangrado en uno de sus riñones, todo lo que implicó que tuviera que ser intervenida quirúrgicamente de urgencia en la ciudad de Torres y esa misma noche ser trasladada a la ciudad de Porto Alegre, al Hospital “Cristo Redentor” en el sistema público gratuito (SUS) de Brasil, que cuenta con mejores unidades de cuidado intensivo y desde dicho momento se encuentra en Terapia Intensiva, con un cuadro estable complejo.
Walser abonó el traslado en ambulancia de su hija Juanita desde Torres hasta Uruguaiana, acompañada por una tía. Allí se realizó el traspaso a otra unidad de la empresa EMER, formalizado mediante autoridades consulares. La empresa privada no cobró por dicho servicio.
El resto de los hijos, lo hizo en el vehículo de un tío, que los trasladó desde Torres hasta la ciudad de Colón.
¿Por qué Walser quiso combinar actividad oficial con descanso familiar?
“Hace seis años que no me tomo vacaciones. En estas formas de hacer las cosas, de querer optimizar, compensar a mi familia de todo el tiempo que le quita la función de intendente, decimos hacer este viaje. Tengo dos vocaciones, mi familia, y la función pública. Ambas están atravesadas por una misma forma, una entrega total. Y la compatibilización es cada vez más difícil. Estoy en todos los temas, eso lo sabe mi equipo, y lo hago con mucha pasión. Le he quitado mucho tiempo a mi familia. En seis años, no tuve descanso y mi familia tampoco”, expresó el jefe comunal en la rueda de prensa de este martes.
Y sumó: “En esa idea de compatibilizar descanso y trabajo, traté de que sea un descanso para mis hijitos también. Entonces, decidimos viajar, compatibilizar viaje oficial y descanso. Nos pasó este accidente. Fue en un día de lluvia, llegando a Tores. Llegando a Torres, a 10 minutos, me encuentro con agua en la calzada y eso me hace perder el control de la camioneta, y terminamos dando vuelcos en el costado de la ruta. Nos salvamos de milagro. No tengo ninguna duda. Pasados los días, lo confirmo: fue un milagro, sino no podríamos haber salido con vida”.
Lo que siguió, describió, “fue un derrotero de desesperación. Llegamos al primer hospital de Torres. Dos de mis cuatro hijos, Lázaro y Juana, eran los más golpeados. Especialmente Juana, que ahora se repone de una fractura en su pelvis. Y Gimena tuvo un cuadro gravísimo. El equipo del hospital de Torres decidió trasladarla a Porto Alegre, y yo me quedé dos noches en Torres, junto a los chicos”.
Cuando le dieron el alta a sus hijos, pudo viajar a Porto Alegre, a reunirse con su esposa. Sus cuatro hijos -Lázaro, Juana José Ignacio y María Celeste- volvieron con familiares a Colón. Desde el día 12 de diciembre se instaló en Porto Alegre y no se despegó de al lado de su esposa. Hasta que le dieron el alta, estuvo entre siete y ocho días en el interior de la Terapia Intensiva, donde llegó a pasar veinte horas cuidando a su mujer.
“Sufrió un shock completo de pulmones. No podía respirar por sí sola. El 12 le colocaron el respirador. Desde ese día en adelante, estuvo 16 en coma inducida”, detalló.
Cuando por fin pudo despertar y comenzar a hablar, la esposa del intendente de Colón quedó envuelta en un cuadro de extrañeza: preguntó a su esposo qué iban a planear para las fiestas de fin de año. Era ya 6 de enero. “Le tuve que explicar lo que había pasado, que no habíamos tenido Navidad con nuestros hijos, ni Año Nuevo. Fue muy schokeante para ella”, detalló.
Walser explicó de qué manera ocurrieron los hechos y que todo los detalles están puestos en un informe que elevó al Concejo Deliberante. Y que su familia no desembolsó gastos por atención médica por cuanto los dos hospitales en los que fueron atendidos son públicos y la atención, gratuita.
“No pagué nada. Son hospitales del sistema público de Brasil. Todos los gastos, del mejor nivel, fueron de manera gratuita. Agradezco al sistema de salud de Brasil y al compromiso de todos los profesionales que ayudaron en este proceso que fue dolorosísimo”, apuntó.
De todos modos, señaló que la recuperación de su esposa será larga. “Todavía está afectada. Va a tener una larga recuperación física”, dijo. “Pero nosotros somos una familia, y esto nos fortaleció. Soy un cabeza dura y quiero estar todo el tiempo en todo. Voy a hacer un esfuerzo enorme para cambiar eso”, prometió. “No tenemos el control de nada. Todo está en manos de Dios”, razonó.




