Los tres condenados por el sonado caso de la herencia millonaria del estanciero José Alberto Reggiardo de Victoria, tendrán que ser detenidos en las próximas horas, después que la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) rechazó el recurso extraordinario que habían planteado, ante las condenas dispuestas por la Cámara del Crimen de Gualeguay, que llevó adelante el juicio. La orden de detención tendrá que ser dispuesta por dicho tribunal, a personal policial de Nogoyá y Gualeguaychú, para el abogado Walter Martínez y María Angélica Godoy, como así también para el escribano Luis Galli. Si bien los abogados de los condenados a prisión -encabezados por el ex canciller Rafael Bielsa- tienen la alternativa de plantear un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, tal instancia no suspende la aplicación de la pena dispuesta.La decisión la adoptó ayer la Sala Penal del STJ -integrada por Daniel Carubia, Carlos Chiara Díaz y Claudia Mizawak-, pero se conoció por estas horas. Incluso, según se supo, varios de los abogados no habían sido notificados hasta el mediodía de este jueves. De esta manera, no se hizo lugar al planteo de los abogados de los condenados, entre quienes se encuentran -por Martínez-, el ex canciller Rafael Bielsa, Joaquín Da Rocha y el experimentado penalista paranaense, Marciano Martínez.La sentencia del tribunal de Gualeguay estableció que a María Angélica Godoy, la docente que intentó hacerse pasar por la hija del hacendado, debía pasar cuatro años en prisión. El abogado Walter Martínez, quien representó a la mujer, fue condenado a una pena de 4 años y seis meses. Y el escribano Luis Galli, en tanto, irá a la cárcel por 4 años y 4 meses. Los dos primeros tienen residencia en Nogoyá, mientras que el escribano es de Gualeguaychú. Este último, podrá permanecer con prisión domiciliaria, puesto que tiene más de 70 años.En la sentencia, los camaristas entendieron que los tres fueron acusados de montar una estafa con documentos falsificados para quedarse con los 35 millones de dólares del patrimonio del estanciero, tras un prolongado juicio oral y público, con algunas particularidades extrañas, como la desaparición de los restos de Reggiardo, del féretro que estaba en el cementerio de Victoria. José Beto Reggiardo falleció en julio de 1998 mientras piloteaba un helicóptero, en proximidades de uno de sus campos, ubicado en Paraná Campaña. Mario Aníbal Calderón, hijo natural del hacendado, pasaría a ser el único heredero. Tiene 57 años y trabaja como empleado en la Empresa de Energía de Santa Fe. Sin embargo, podría haber una segunda beneficiada. Se trata de Luisa Etelvina Arrúa, quien fuera concubina de Reggiardo durante 26 años, que reclamará la parte de la herencia que le corresponde por haber administrado algunos bienes en sociedad con su ex pareja. Fuente: Analisis Digital.


