En medio de la asistencia, el adolescente imputado por algunos delitos y afectado por el consumo de estupefacientes, produjo destrozos e intentó fugarse.El malestar de enfermeros y médicos se hizo sentir. Tras cuestionar la resolución de la Justicia de Menores, portavoz del nosocomio en Paraná, aseguraron que fue inentendible la resolución de la Justicia que ordenó internar al muchacho en la Sala de Cuidados Maternos.El problema surgió cuando el menor afectado por la abstinencia sufrió varios picos de violencia que determinaron que el personal policial que custodiaba al chico judicializado debiera extremar las medidas de seguridad, esposando una de sus manos en la cama donde se encuentra internado a la espera de la ejecución de análisis clínicos, previo a su traslado al hogar de menores a puertas cerradas de Buenos Aires.Una jefa de área cuestionó: “Algunos jueces no entienden que el hospital de niños no está capacitado ni en condiciones de poder albergar a jóvenes con antecedentes penales y con características violentas. Es fácil para una jueza de Menores, disponer el traslado, que se lo cuide y que se lo asista. El problema pasa porque el adolescente no quiso estar alojado; intentó escaparse en reiteradas oportunidades y puso nervioso a pacientes, familiares, médicos, enfermeros y hasta el policía que lo custodiaba”.En medio de la tensión que provocó la internación del menor, hubo problemas con algunas roturas pequeñas pero que determinaron que las camas aledañas con pacientes niños que estaban recuperándose de dolencias e intervenciones, fueran desocupadas para evitar más problemas.Los familiares de los pequeños se quejaron por la agresión del niño y esto fue tenido en cuenta por las autoridades que hicieron malabares para avanzar con la particular resolución judicial y con el enojo de los trabajadores del hospital y de los familiares de los niños internados en la misma sala.Se supo que el menor fue detenido por la Policía el pasado jueves en el centro de la capital entrerriana por algunos arrebatos producidos, y al revisarlo junto a un amigo de 15 años, se les encontró 20 gramos de marihuana. Desde la Justicia de Menores, se dispuso contenerlo en una dependencia del Consejo del Menor, pero frente a la violencia se inició la derivación a un centro especializado de asistencia para drogadependientes de Buenos Aires.Previo a esto, se dispuso practicar estudios clínicos por lo que se resolvió internarlo preventivamente en el hospital San Roque.Ayer, a lo largo de toda la jornada, hubo varios intentos de fuga del menor que se enteró que iba a ser derivado a Buenos Aires, y pese a estar esposado en su muñeca, logró trasladar la cama por el interior de la sala, poniendo en vilo al resto de la comunidad del San Roque.ContenciónDesde el Consejo del Menor, se informó a UNO que la resolución de la Justicia es atinada y loable, porque tanto sus padres como familiares directos, cuentan con antecedentes policiales y problemas de adicción a las drogas.Se consideró que la permanencia en el hogar junto a sus familiares no serviría de nada para la superación de los problemas, por lo que se dispuso la internación.En esta jornada a más tardar, será trasladado en un vehículo del Consejo del Menor hacia Buenos Aires. El traslado se efectuará con la participación policial que custodiará al menor hasta ser ingresado en la dependencia especializada en el tratamiento de las adicciones.


