Un joven de 26 años que salió a bailar el sábado 28 a un boliche bailable ubicado en avenida Estrada, en Paraná, recibió un botellazo en la cara que le afectó la dentadura y la boca. Edgardo Romero relató que en el momento de la agresión estaba “adentro del boliche, cuando se armó una pelea. Estaba al lado (del grupo que se peleó) cuando recibí un botellazo en la cara que me desfiguró el rostro y me rompió toda la dentadura”. El joven aclaró que no tenía nada que ver con la pelea ni con quienes protagonizaron el incidente del que, según sostuvo, resultó víctima por estar cerca de los contendientes. Por el incidente radicó una denuncia en comisaría 11ª, que fue caratulada como Lesiones contra autores desconocidos que continúa tramitándose en la dependencia. Romero precisó: “Me decidí a hacer público lo que le pasó porque pretendo que a nadie le suceda lo que me pasó, que la gente sepa que cuando sale y le sucede algo así queda desprotegida”. En ese sentido mencionó los problemas que el incidente le causó y señaló: “Me tuve que hacer implantes y todo lo relacionado con la reconstrucción de mi dentadura”.Romero advirtió que nadie del boliche se acercó para interesarse por su estado de salud, a pesar de que recordó que cuando ocurrió el incidente una persona se presentó como el encargado, le pidió el nombre, el teléfono y la dirección, aunque nunca se acercó al hospital. El damnificado reclamó “que alguien se haga cargo de los gastos que este problema me ocasionó, ya que al causante del daño va a ser imposible encontrarlo”, y agregó en ese sentido: “Supe que los patovicas detuvieron al chico que supuestamente empezó la pelea, pero no es el que me pegó con la botella”. El joven reiteró: “En el momento no se presentó nadie del boliche hasta que unos amigos hicieron mover a los patovicas y me atendieron”. No obstante, no fue trasladado de inmediato a un centro asistencial, sino que recordó: “Llamaron a una ambulancia que demoró cerca de dos horas hasta que llegó, me subieron y me dejaron en el hospital”; y añadió: “Nunca nadie del boliche se acercó a hacerse cargo ni a preguntar cómo estaba, sabiendo que uno de los encargados se presentó me pidió mi nombre, mi teléfono y dirección pero nunca llamó para comprobar si yo estaba bien. Me dejaron solo en el hospital”.“Ahora estoy con el tema de los implantes, los gastos que esto conlleva y nadie se hace cargo de nada. Yo me tengo que hacer cargo de todos estos gastos y demás”, recalcó.Sobre el incidente no pudo aportar más: “Estaba parado al lado, había mucha gente, se armó la pelea y recibí un botellazo en la cara que me rompió toda la dentadura y la boca”. El joven recordó que “en el boliche había seguridad, andaba gente con remeras que decían seguridad”. También reconoció que es la primera vez que presencia un incidente violento en el local, aunque sostuvo que cuando fue a hacer la denuncia a la comisaría le dijeron que “no era la primera vez que pasaba”.


