Lunes, 2 de febrero de 2026   |   Campo

Un diputado advierte que nuevas trabas ambientales de la UE podrían provocar cierres de plantas

Un diputado advierte que nuevas trabas ambientales de la UE podrían provocar cierres de plantas

Tras hacerse pública la iniciativa de la Unión Europea (UE) para frenar las compras de biodiésel y aceite de soja provenientes de la Argentina y otros países si prospera una dura normativa, un diputado nacional advirtió que la reclasificación europea de la soja como insumo de “alto riesgo ambiental” amenaza el único mercado externo relevante del sector y podría derivar en el cierre de plantas y la pérdida de empleos.

Guillermo Michel, diputado de Unión por la Patria (UxP), sostuvo que la ratificación parlamentaria del “Acuerdo Comercial Unión Europea–Mercosur debe, necesariamente, estar sujeta a la defensa de la agroindustria nacional”.

En ese sentido, el exdirector de Aduanas del gobierno anterior subrayó que “la industria del biodiésel es importante para Entre Ríos y para nuestro país y la nueva clasificación ambiental impulsada por la UE, definiendo a la soja como insumo de alto riesgo ambiental, funciona como una barrera paraarancelaria y una herramienta para proteger a los productores europeos, limitando el ingreso de biocombustibles más competitivos, como los argentinos”.

En su postura, publicada en redes sociales, añadió que “hoy la UE es hoy el único mercado de exportación relevante para el biodiésel de nuestro país, luego de años de conflictos comerciales, aranceles y restricciones en otros mercados internacionales”. Y agregó: “La agroindustria argentina no puede perder ese mercado que llevaría al cierre de plantas industriales y pérdida de puestos de trabajo”.

Además, señaló que “en Entre Ríos el golpe afectaría de manera directa a las plantas instaladas en el centro de la provincia, fundamentalmente en Nogoyá”.

Guillermo Michel fue también Director General de Aduanas durante la última gestión Ignacio Sanchez

Por último destacó que “es necesario que el parlamento trabaje de manera coordinada con el gobierno nacional y el sector privado para definir una estrategia de defensa legislativa, comercial y diplomática”.

Conviene recordar que la semana pasada los exportadores alertaron sobre el impacto de una nueva normativa ambiental de la Unión Europea que bloquearía las importaciones de biodiésel y aceite de soja de la Argentina y otros países, aunque no alcanzaría a la harina de soja. La advertencia siguió a la publicación por parte de la Comisión Europea de un documento que reclasificaba a la soja como supuesto de “alto riesgo” de cambio indirecto del uso del suelo (ILUC), equiparándola al aceite de palma.

Según la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro Exportador de Cereales (Ciara-CEC), si avanza esta propuesta actualmente en consulta pública, la UE dejaría de importar biodiésel de soja de manera permanente y solo habilitaría aceites producidos dentro del bloque, como la colza, lo que configuraría una barrera de alto impacto comercial para las importaciones.

La Argentina tiene un potencial de hasta 1,2 millones de toneladas anuales de biodiésel Cepreb

El mercado europeo es hoy el único destino relevante del biodiésel argentino, con exportaciones en 2024 por más de 380.000 toneladas y un potencial de hasta 1,2 millones de toneladas anuales, equivalentes a unos US$1400 millones. Desde el sector estiman que, si la normativa se aprueba, el país podría perder al menos US$350 millones por año y enfrentar el cierre de plantas industriales. Las cámaras empresarias y el Gobierno evalúan una estrategia de defensa frente a la UE, sin descartar un reclamo ante la OMC, mientras especialistas sostienen que la medida responde más a motivaciones políticas y proteccionistas que a fundamentos técnicos o ambientales, en un contexto de creciente uso de restricciones no arancelarias por parte del bloque europeo.

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