Alrededor de las 23, Julio Vera, de 13 años, y domiciliado en la zona, se encontraba junto a un grupo de amigos disputando un partido de fútbol en la sede del Club Náutico Strobel cuando, uno de los jugadores sacó la pelota fuera del campo y del radio de iluminación de las torres, destinadas a la cobertura de la disputa nocturna, por lo que los jugadores comenzaron a buscarla en la oscuridad. Vera, con el afán de ayudarlos y poder guiarlos, se subió a una de esas torres e, instantes después, recibió una fuerte descarga eléctrica que lo arrojó al piso y determinó su muerte instantánea por electrocución según lo determinaron en el lugar del hecho los médicos legistas disponiendo la Justicia en turno, tras los peritajes del personal de Criminalística en el sector del incidente, la realización de la necropsia de ley y la entrega de los restos a sus familiares.


