
El gobierno de Javier Milei convocó a sesiones extraordinarias en el Congreso en febrero a fin de conseguir la media sanción en el Senado para la reforma laboral. En busca de los votos que le faltan a La Libertad Avanza, el ministro del Interior, Diego Santilli, continúa los contactos con los gobernadores y visitó al peronista Gustavo Sáenz en Salta, quien se convirtió en el cuarto apoyo comprometido.
El Presidente viaja esta noche a Davos y deja a su mesa chica a cargo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con un objetivo principal: cocinar la aprobación del proyecto de “Modernización laboral”. Es uno de las promesas que hará a inversores en Suiza, esta vez, con el triunfo electoral de medio término bajo el brazo.
Desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) también miran de cerca la capacidad de La Libertad Avanza para conseguir la reforma que flexibiliza regulaciones del trabajo. Por eso Santilli exhibe cada consenso alcanzado: el salteño se sumó a los de la semana anterior en Mendoza, San Juan y Chaco.
Santilli exhibe apoyos de Salta, Mendoza, San Juan y Chaco
El respaldo del justicialista Sáenz cobra relevancia, además, en medio de las preocupaciones que dejaron trascender entre los otros gobernadores que ya pusieron a disposición de la Casa Rosada sus terminales en el Congreso.
Se trata de tres dirigentes de la UCR: Alfredo Cornejo (Mendoza); Marcelo Orrego (San Juan); y Leandro Zdero (Chaco). Entre los radicales hubo un reclamo para el proyecto de Milei sobre la pérdida de recursos que les significará en sus provincias la baja de Ganancias a sociedades, impuesto coparticipable.

Hay diferencias internas sobre cómo abordar este pedido en la mesa chica del Presidente que completan la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el asesor presidencial, Santiago Caputo; el ministro de Economía, Luis Caputo; la jefa de bloque de LLA en el Senado, Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia, Eduardo “Lule” Menem.
Se decidirá más cerca del período extraordinario que se retomará el próximo 2 de febrero, pero en la Rosada podría imponerse (tal cual ocurrió con el Presupuesto 2026) el ala que desestima estas exigencias de los mandatarios provinciales.
Por su parte, Sáenz aportó desde su despacho en Salta que está abierto a los consensos necesarios para avanzar en una “modernización de la legislación laboral que permita hacer crecer el empleo y beneficie a todas las provincias”. “No hay que tenerle miedo al cambio ni a avanzar. Son leyes viejas que hay que ir cambiando”, dijo y reiteró los compromisos de financiación de obras que ya cerró con Nación.
Santilli viaja a Neuquén y Bullrich se mueve en el Senado
En la Casa Rosada tienen como fecha tentativa para tratar la reforma laboral en la Cámara alta el próximo 10 o 12 de febrero. Los violetas deben asegurar unos 15 votos extra para entonces.
El ministro Santilli continuará con su agenda federal por Neuquén y se reunirá este miércoles con el gobernador Rolando Figueroa. En tanto, el jueves visitará a un aliado conocido del PRO, Rogelio Frigerio, en Entre Ríos.
En paralelo, la otra integrante de la mesa política de Milei, la exministra de Seguridad Patricia Bullrich, se mueve para ordenar voluntades por entre bancadas aliadas y dialoguistas. Se viene la puesta en marcha de la Comisión Técnica en la Cámara alta para evaluar cambios en el texto de la reforma laboral.
Allí, entre otros intercambios, el Congreso recibirá a la nueva cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT), postura clave que siguen de cerca los opositores no dialoguistas. Unión por la Patria trabaja en un proyecto propio.





