
En una reacción veloz tras el pico de inflación de enero, el Tesoro decidió refinanciar el 123,4% de los vencimientos en la licitación realizada ayer. En la práctica, además de renovar los títulos que vencían, absorberá 1,7 billones de pesos adicionales.
Un dato relevante es que, a diferencia de enero, esta vez no fue necesario aumentar las tasas de las colocaciones. Muchos inversores se sintieron atraídos por bonos ajustados por CER a plazos largos, que rinden más de 7% anual por encima de la inflación.
La decisión del Tesoro reafirma la voluntad del Gobierno de limitar la oferta de pesos a la demanda real del mercado. Frente al salto inflacionario de los últimos meses se optó por un ajuste monetario que, por ahora, no impactó en los niveles de tasa.
Eso implica que el programa de remonetización progresa, aunque más lentamente de lo previsto. Ayer el Banco Central compró USD 214 millones, la cifra más alta desde el inicio del año.
Sin embargo, gran parte de los pesos que el BCRA emite para comprar divisas termina siendo retirados luego por el Tesoro, como ocurrió en la licitación de ayer. Aunque técnicamente esto no equivale a una absorción por parte del Central, es dinero que deja de circular y, por ende, retrasa la reactivación de la actividad.
Además, la continuidad en la retirada de pesos del mercado mantiene al dólar débil. Ayer el tipo de cambio oficial volvió a bajar hasta $1.420 en el segmento minorista, mientras que el mayorista quedó a punto de perforar los 1.400 pesos. Son las compras del Central las que, por ahora, impiden que ese nivel se rompa.
Solo cuando la inflación muestre signos claros de descenso se avanzaría con la expansión monetaria derivada de la compra de divisas. La fase 4 del plan establece, precisamente, que los pesos que emite el BCRA para adquirir dólares no serán posteriormente esterilizados.
El avance del plan de acumulación de reservas y la subida de la inflación son, obviamente, temas centrales en las conversaciones que mantiene la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Buenos Aires.
El organismo está preocupado por la necesidad de que el Central logre acumular reservas para enfrentar mejor los shocks externos. Una vez aprobada la revisión —y pese al incumplimiento en la acumulación de reservas en 2025—, el FMI desembolsará USD 1.000 millones como parte del programa en marcha.
A lo largo de la jornada hubo especulaciones en torno al posteo del ministro de Economía Luis Caputo el martes, cuando afirmó que “habrá novedades” tras reunirse con el presidente Javier Milei y con el titular del BCRA, Santiago Bausili. Se barajó la posibilidad de medidas que alivien el cepo cambiario para las empresas, pero nada fue confirmado oficialmente.
Ayer por la tarde el equipo económico recibió a representantes de Alyc con el objetivo de incentivar operaciones en dólares tras la reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal. Los funcionarios explicaron a los ejecutivos el espíritu de la ley y les solicitaron que generen más instrumentos para invertir en moneda dura.
Por ahora, los bancos se muestran reticentes a recibir dólares sin exigir una justificación de origen de los fondos y aluden a las normas vigentes antilavado. Mientras tanto, para contar con tapón fiscal el ahorrista debe inscribirse en el régimen simplificado de Ganancias.
Quien tomó la delantera para incentivar a los inversores a depositar los dólares del colchón en una cuenta es el Banco Nación, que en los próximos días pondrá en marcha campañas activas con ese objetivo.
Temas Relacionados
InflaciónPesosReservasBanco CentralLuis CaputoPreciosAcumulaciónFMIÚltimas noticias


