En tal sentido dijo que “es un tema que tiene que resolver el gobierno municipal que está en gestión” y agregó que el intendente electo “no puede co-gobernar de modo tal que habrá que ver con la nueva gestión en qué términos se hizo la renovación de la concesión”, explicó. Asimismo, consideró que apropiado que Halle no emitiese declaraciones por no encontrarse en ejercicio y explicó técnicamente que toda concesión “tiene derechos y obligaciones”. Obligaciones por parte de los empresarios que la municipalidad tiene deber de hacer cumplir en defensa de los derechos de sus vecinos. En esta compleja relación municipio-concesionarios-vecinos “hay una deuda pendiente de los concesionarios con los paranaenses en cuanto a calidad del servicio”, ilustró la letrada agregando que esta deuda es la que “tienen que cumplir hacia el futuro”. Entre los acuerdos que se vienen concretando, toda vez que aparecen problemas de quejas por el mal servicio de transporte urbano y/o las solicitudes de aumento en el boleto, la comuna plantea como requisito la mejora de las unidades, el incremento de la flota de colectivos, la identificación de las líneas, la frecuencia, por enumerar los mas recurrente en los reclamos. Pautas cumplidas tan pobremente que la gente, el usuario real, no lo nota. Esta renovación y aprobación del aumento del pasaje deja muchas dudas al ciudadano respecto de si se cumplirán las condiciones y una asignatura pendiente, intencionada o no, a la próxima gestión del intendente electo José Carlos Halle. “En el momento que hubo un encuentro entre el intendente electo y el intendente Solanas se pidió que prorrogara la concesión por un año pero que no se renovara”, comentó Romero reiterando que no obstante se trata de una decisión librada al criterio del actual jefe de la comuna local.






