De la redacción de INFORME DIGITAL
Días atrás, la confesión de una joven madre alertó a la población de algo que generalmente parece lejano como lo es el tráfico de bebes.
La joven vive en la extrema pobreza, en el paraje Chilcalito, distrito Chañar, a 20 kilómetros de San José de Feliciano, tiene 14 años y está embarazada de nueve meses. En cuestión de días o tal vez horas, nacerá su primera hija. La joven madre está alojada en un hogar, por disposición del Consejo del Menor. Fue a parar allí, el 26 de junio, cuando confesó que quería “quedarse con el bebé. Que no lo quería dar” en adopción. Si no fuese por esa confesión que, en primer lugar, se la hizo a la directora de la Escuela Número 9 de Chañar y actual presidenta de la Junta de Gobierno Estela Martínez y luego a la coordinadora del Consejo del Menor Iliana Moreno, su bebé debía ser entregado, tal como se pactó, a una mujer cuya residencia es Buenos Aires.
Pero luego de algunas averiguaciones, INFORME DIGITAL pudo saber que esta práctica se viene realizando desde hace varios años en el lugar. El doctor Mario Yañez (MP 5981 ), contó que en “en 2004 hice yo la denuncia, porque se había generalizado el asunto. Son tres cosas, primero usaban el quirófano del hospital para hacer abortos, uno puede discutir si está bien o mal la práctica, pero por ahora es ilegal y más aún hacerlo en el nosocomio. Por otra parte se cobraba cualquier atención que se hacia y tercero, el tráfico de bebes.
“Cuando hice esas declaraciones hasta el senador Firpo salió a decir que eso era vox populi, dando a entender que todo Feliciano lo sabía y en realidad es cierto, pero el es un senador y tendrá que haberse cuidado un poquito más, pero al final me terminó dando la razón a mi”, continuó relatando el doctor.
“Por ese entonces”, confió Yañez, “se hicieron siete u ocho presentaciones de oficio, de abogados, jueces y de la doctora López que era diputada, y al único que llamaron fue a mi. Me tuvieron como dos horas haciéndome preguntes y le dije que era cierto, y que a esas denuncias las había recibido, pero que no quería decir explayarme en el caso por el secreto profesional y además porque mi abogado así me lo indicó”.
“A la causa la pasaron a archivo en treinta segundos y no se volvió a hablar del caso. Pero de los 400 llamados que hacían por año a Feliciano para averiguar cómo es el trámite de adopción, siendo que es una estupidez porque en todo el país es igual, pero era porque se sabía que acá hay toda una conexión de captura de bebes que nacían”, subrayó el galeno.
Así se quita un bebe Yañez brindó con lujo de detalle cómo era la práctica para adueñarse de un bebe: “Se interna la mujer para dar a luz, se internaba la que lo iba a llevar y a la madre se le decía, o se hacia figurar, como que nació muerto y la madre postiza se lo lleva del hospital y pasa por el Registro Civil donde salían con el documento”.
El médico, la policía y otras yerbas “Había en ese momento toda una red, la Dirección del Hospital, el médico, el mismo que ahora está sospechado” contó el galeno y agregó que “Había mujeres que venían y me decían que no querían que las atienda el doctor fulano de tal `porque cada vez que voy me pregunta si no se lo quiero dar al bebe´. O sea, directamente era encarar y decirles: `Quiero que me des el bebe´. El médico ocupa también un cargo que tiene que ver con la justicia, está también dentro del Poder Judicial y la policía agarraron hasta los números de patentes de los autos que se llevaron los bebes y según lo que me dijo el sanador Firpo, la policía lo quemó todo”.
Retractarse Volviendo al momento en el que la cuestión toma conocimiento público Yañez cuenta que “voy a hablar con Abolafia que terminaba de hablar con un periodista y me pregunta: `¿Qué es lo que dijiste?´ Y me pidió que me retracte porque manchaba la imagen de Salud Pública y le dije que no. Desde ese entonces yo fui eliminado de la atención en Salud Pública, yo he sido director del hospital, encargado del Promin, médico adjunto, concurrente, adscrito, era coordinador de Salud y Acción Social, de estos 27 años 20 los pasé en el hospital y ahora tengo que atender en consultorio privado porque tengo prohibida la entrada al nosocomio”.
El descenso de llamadas El doctor volvió a hacer hincapié en el tema de las llamadas que servían como gancho para saber si había bebes en venta y relató que “en mayo de 2005 Adrián Rico, que figura como fiscal de turno, vino a hacerse atender por una mordedura de perro acompañado por su esposa que es abogada y me contó que de 400 llamadas que recibían por año, en tres meses recibieron 2, es decir que el tema se aplacó. Y la esposa me contó quien era el Juez que se llevaba los expedientes a La Paz y los pasaba a archivos, por eso nunca hubo una causa o problema; existieron algunas denuncias pero nunca se llegó a fondo”.
El juez INFORME DIGITAL consultó a Yañez por el nombre del juez que según él propicia los delitos, a lo que el profesional de la salud se negó y contó que no quiere dar muchos datos por una simple razón: “Porque le tengo miedo, si viera la casa donde vive, no lo puede creer. Es un castillo, una muestra de fastuosidad y riqueza que contrasta con la pobreza que hay en este pueblito. Está bien que los jueces ganen bien pero no es para semejante muestra de poder y riqueza”.
La chica que destapa nuevamente la olla “Fui con mi esposa docente a una escuela para que se presente a un concurso y vi a la chica en cuestión que estaba embarazada, entonces hablé con una monja que está en el tema y me contó que le habían captado y también me contó que se presentó la supuesta futura mamá con un abogado y se tuvieron que ir porque la cosa estaba fea. Pero si no existía la denuncia y la intervención de la directora de la escuela, más el Consejo del Menor se hubiese vendido ese bebe como se vendieron tres o cuatro más en esa familia”, confió el galeno.
El precio de una vida “Para el médico y el resto de la mafia se debe vender en cuatro o cinco mil pesos”, estimó Yañez y contó un poco más, “pero el valor en el mundo es de diez mil dólares”.
Papás de todos lados El doctor graficó que los compradores “vienen de todos lados, venían con vehículos acondicionados, con incubadoras adentro, rondaban en la fecha de parto y cuando nacía el bebe se lo llevaban”.
Un allanamiento “Hace dos o tres mese hubo un allanamiento en el hospital porque algunas madres que vendieron sus bebes se arrepintieron y lo denunciaron, pero pasó a agua de borraja por el poder que está metido ahí adentro es muy importante”, dijo el médico.


