
Este jueves, personal del Hospital Garrahan se manifiesta frente al Ministerio de Salud exigiendo mejoras salariales. El objetivo es unificar las demandas de médicos, enfermeros, técnicos y administrativos con las de los residentes. Esta movilización sigue a la Asamblea General que se llevó a cabo a las 8:30 de la mañana en el hall del centro, donde se reunieron afiliados y no afiliados de la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT) para discutir las acciones a emprender tras la imposición de la conciliación obligatoria por parte del Gobierno durante 15 días.
“La situación es vergonzosa y está llegando a un colapso. Estamos enfrentando un derrumbe salarial que afecta a todos los profesionales que trabajan en el Garrahan”, declaró Alejandro Lipcovich, secretario general de la Junta Interna de ATE del Hospital, en una conversación con Radio Splendid-990.
Criticando duramente a la gestión actual, Lipcovich agregó: “La política del Gobierno, expresada sin reparos por (Mario) Lugones y el Gobierno de (Javier) Milei, busca eliminar cualquier rastro de responsabilidad del Estado Nacional en la provisión de servicios de salud”.
“Un hospital de alta complejidad requiere un engranaje técnico muy exhaustivo que incluye médicos especializados, enfermeras con poca experiencia y administrativos, entre otros. Todos estos profesionales presentan salarios iniciales que ni siquiera alcanzan la línea de la pobreza”, explicó.
El secretario general de la Junta Interna de ATE advirtió que las medidas impulsadas por el gobierno están llevando a “una explosión dentro del hospital”. Asimismo, enfatizó que se ha generado un conflicto que podría ser decisivo para la continuidad del hospital. “La comunidad está convencida de que estamos en un momento crucial para el futuro del centro médico”, apuntó, añadiendo que otros hospitales, como el Posadas y el Bonaparte, están enfrentando problemas similares.
La protesta, que comenzó con un paro de 72 horas la semana pasada, ha expuesto la profunda crisis del hospital pediátrico más importante de Latinoamérica y el malestar de los profesionales a cargo de la atención de casos complejos.
Los médicos han denunciado un retraso del 100% en los salarios y la falta de respuesta del gobierno nacional ante los reiterados reclamos del personal. “El año pasado realizamos aproximadamente diez medidas de fuerza relevantes y no obtuvimos respuesta del Ministerio de Salud; no hubo una recomposición salarial”, afirmó Rita Fernández, pediatra del Hospital Garrahan y miembro de la APyT.
“Un residente de primer año, que trabaja entre 60 y 80 horas semanales, está cobrando 680 mil pesos”, denunció la médica. También destacó la importancia del trabajo de los residentes en el hospital y las complicaciones que trae su ausencia debido a los paros. “Aunque los residentes están en formación, tienen un papel crucial en las actividades diarias del centro”, explicó, y añadió: “Esto ha exacerbado la crisis de un hospital que ya se encontraba en una situación complicada”.
La gravedad de la situación ha llevado a médicos y técnicos de la institución a presentar una denuncia penal contra las autoridades del centro por presunto abandono de pacientes. “Tuvimos una asamblea bastante concurrida el martes, donde se convocó a todos los sectores del hospital, y la respuesta fue abrumadora. Por eso decidimos paralizar toda la actividad hospitalaria”, relató la especialista.
El Hospital Garrahan es uno de los principales centros pediátricos de Argentina y un referente en América Latina para la atención de casos de alta complejidad. En sus consultorios y quirófanos se tratan cerca del 40% de los casos de cáncer infantil del país y se llevan a cabo el 50% de los trasplantes pediátricos.
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