En las estaciones de servicio que expenden Gas Natural Comprimido (GNC) de la capital provincial, hasta anoche, tenían combustibles en los tanques de almacenamiento y los playeros intentaban por todos los medios bajarle la ansiedad a los clientes que llegan asustados por los cortes que se producen en otras provincias.Los playeros saben de crisis con el combustible y el corte abrupto del combustible. El último invierno en donde se registraron problemas graves fue en 2007. Luego de esa experiencia los dueños de las estaciones de GNC decidieron reunirse cada vez que se anuncia un corte desde las distribuidoras.En las estaciones recuerdan que en 2008 se registraron suspensiones programadas: “Se sabía que las mangueras funcionaban de 8 a 10 y luego había un turno por la tarde y el último por la noche”, con una experimentada expendedora, que prefirió resguardar su nombre, porque la última palabra siempre la tienen los dueños.En la mayoría de las bocas de expendio reconocen que la situación de gas se maneja en el “día a día”.“Puede llegar un mail en donde se anuncia el corte y listo, los surtidores se cierran”, comentó un joven encargado. (Diario Uno)




