Este mes, las fuerzas separatistas del sur de Yemen consolidaron su control sobre amplias zonas del territorio, acentuando los cambios en el mapa político de un país que arrastra más de diez años de conflicto armado. Anwar Al-Tamimi, portavoz del Consejo de Transición del Sur (STC, por sus siglas en inglés), dijo a AFP que el movimiento mantiene su objetivo de crear un nuevo Estado, si bien la secesión se consumará únicamente cuando las circunstancias lo permitan. Los hechos recientes han reforzado la determinación de los separatistas, que aseguran estar preparados para restaurar el antiguo Estado del Sur en el momento que consideren adecuado, ya sea a corto, medio o largo plazo.
La ofensiva relámpago de diciembre permitió al STC apoderarse de casi todo el territorio que correspondía al antiguo Yemen del Sur, Estado independiente entre 1967 y 1990, antes de su unificación con el norte.
A pesar de una serie de ataques aéreos dirigidos contra sus posiciones y de la presión diplomática de Arabia Saudita para que cedan el control de las áreas recientemente capturadas, sobre todo las situadas a lo largo de la frontera meridional, el STC ha reiterado su intención de mantener y consolidar sus posiciones. “Lo sucedido recientemente ha hecho que los sureños estén más decididos —psicológica y emocionalmente— a restaurar el Estado”, afirmó Tamimi en una entrevista en Abu Dabi con AFP. El portavoz subrayó que el calendario para la secesión dependerá de factores históricos, internacionales y regionales.
Fuentes citadas por AFP señalan que los recientes logros militares del STC han generado incomodidad en Arabia Saudita, principal apoyo del gobierno yemení reconocido internacionalmente. Riad ha exigido en reiteradas ocasiones la retirada del STC de los territorios ocupados y ha intensificado sus operaciones aéreas en la zona. Además, la coalición saudí atacó el martes un presunto cargamento de armas procedente de los EAU en un puerto controlado por el STC y solicitó a Abu Dabi la retirada de sus fuerzas de Yemen en un plazo de 24 horas, a lo que los Emiratos accedieron.
La coalición liderada por los EAU que integra el STC mantiene desde hace años la aspiración de restablecer el Estado del Sur. Actualmente, el STC controla más territorio que cualquier otra facción individual en el fragmentado escenario político yemení.
Las tropas de Emiratos Árabes Unidos (EAU) comenzaron a abandonar este miércoles el aeropuerto internacional de Al Riyan-Mukalla, en la provincia de Hadramut, al este de Yemen, tras recibir un ultimátum de Arabia Saudita relacionado con el supuesto apoyo emiratí a los secesionistas del sur, según informó la televisión oficial yemení, medio bajo control del Gobierno reconocido internacionalmente. La retirada, que incluye el despegue de cuatro aviones de carga militar con cientos de soldados, equipo pesado y sistemas técnicos, se produce en un contexto de escalada de tensiones entre los gobiernos de Yemen y EAU, ambos miembros de la coalición militar liderada por Riad.
La televisión oficial yemení, que ayer había dado un plazo de 24 horas para la salida de las fuerzas emiratíes, afirmó que este movimiento busca “reorganizar el despliegue militar y garantizar la gestión de instalaciones vitales bajo el paraguas de la coalición militar” liderada por Arabia Saudita.
Circularon en imágenes de aviones militares despegando del aeropuerto de Al Riyan que la televisión yemení citó como corroboración de la retirada, aunque dichas imágenes no han podido ser verificadas de manera independiente. Hasta el momento, las autoridades de EAU no han realizado declaraciones públicas respecto a estos acontecimientos.
La retirada tiene lugar tras la decisión de Rashad al Alimi, líder del Consejo de Liderazgo Presidencial y máximo representante del Gobierno yemení, de cancelar un acuerdo de defensa con Abu Dabi y ordenar la salida inmediata de todas las fuerzas emiratíes del territorio yemení. Al Alimi instruyó además a las autoridades locales para que asumieran el control de las instalaciones militares y de seguridad que hasta ahora estaban bajo supervisión emiratí.
Las fricciones recientes han estado motivadas por el respaldo de EAU al Consejo de Transición del Sur (CTS), grupo separatista que controla extensas áreas del sur de Yemen, incluida Adén, sede provisional del Gobierno yemení tras la ocupación de Saná por los rebeldes hutíes hace más de una década. Tanto la coalición liderada por Arabia Saudita como oficiales yemeníes han acusado por primera vez a EAU de apoyar abiertamente a los secesionistas, debilitando las instituciones estatales y comprometiendo la estabilidad interna del país.
La tensión se agravó cuando la coalición saudí atacó la madrugada del martes un cargamento en el puerto de Mukalla procedente de EAU, que según la versión oficial contenía “armas y vehículos militares” introducidos “violando los procedimientos establecidos, sin autorización del Gobierno yemení ni del mando de la coalición”. Abu Dabi ha negado estas acusaciones.
(Con información de AFP y EFE)




