Estados Unidos y Taiwán firmaron un acuerdo que reducirá los aranceles sobre productos de la isla al 15%, frente a la tasa “recíproca” del 20 por ciento que se aplicaba hasta ahora para enfrentar déficits comerciales y prácticas consideradas injustas. La medida llega en paralelo a un incremento de las inversiones en Estados Unidos por parte de empresas taiwanesas de semiconductores y tecnología.
El Departamento de Comercio de Estados Unidos afirmó que el acuerdo “impulsará una relocalización masiva del sector de semiconductores de Estados Unidos”. El primer ministro taiwanés, Cho Jung-tai, elogió el viernes a los negociadores por “lograr un gran éxito”.
“Estos resultados subrayan que el progreso alcanzado hasta ahora ha sido fruto del esfuerzo”, afirmó el primer ministro taiwanés, Cho Jung-tai. “Según la planificación actual, Taiwán seguirá siendo el productor más importante del mundo de semiconductores de IA, no solo para las empresas taiwanesas, sino a nivel mundial”, celebró el viernes a la prensa el ministro de Asuntos Económicos de Taiwán, Kung Ming-hsin.
La cartera de Comercio de Estados Unidos informó que los aranceles específicos aplicados a autopartes, la madera, la madera aserrada y otros productos madereros taiwaneses quedarán limitados al 15%. Además, los medicamentos genéricos y ciertos recursos naturales de Taipéi no estarán sujetos a aranceles “recíprocos”.
En paralelo, empresas taiwanesas de chips y tecnología se preparan para promover inversiones directas en Estados Unidos por al menos 250.000 millones de dólares, destinadas a la construcción y expansión de capacidad en semiconductores avanzados e inteligencia artificial.
Taiwán ofrecerá “garantías de crédito de al menos 250.000 millones de dólares” para facilitar inversiones adicionales de sus empresas. La medida busca reforzar el crecimiento de la cadena de suministro de semiconductores en Estados Unidos.
El gobierno taiwanés aclaró que el nuevo arancel no se añadirá a los derechos vigentes, lo que apaciguó las inquietudes de las industrias locales. “Por supuesto que es bueno que el arancel recíproco se haya reducido al 15%; al menos nos pone a la par de nuestros principales competidores, Corea del Sur y Japón”, señaló Chris Wu, director de ventas de la firma Litz Hitech Corp.
Sin embargo, Wu advirtió que, con márgenes de beneficio de un solo dígito, “no hay forma de que podamos absorber la tarifa” para clientes estadounidenses.
Aunque el anuncio oficial no citó empresas concretas, el acuerdo tiene implicaciones directas para el gigante TSMC, principal fabricante mundial por contrato de microchips utilizados en productos como los teléfonos de Apple y el hardware de inteligencia artificial de Nvidia.
En una entrevista con CNBC, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, reveló que la empresa taiwanesa adquirió terrenos y podría ampliar sus operaciones en Arizona como parte del acuerdo bilateral. “Acaban de comprar cientos de acres adyacentes a su propiedad. Ahora voy a dejar que lo revisen con su junta directiva y les daré tiempo”, afirmó Lutnick.
El Departamento de Comercio indicó que los productores taiwaneses que inviertan en Estados Unidos recibirán un trato más favorable frente a futuros aranceles sobre semiconductores. Las compañías que construyan nueva capacidad de chips en territorio estadounidense podrán importar hasta 2,5 veces su capacidad prevista sin pagar los aranceles específicos del sector mientras duren las obras; la cuota se reducirá a 1,5 veces una vez finalizados los proyectos.
Un día antes, funcionarios estadounidenses optaron por posponer la imposición de aranceles más amplios a los chips y, en su lugar, anunciaron un arancel del 25% sobre determinados semiconductores destinados a ser enviados al extranjero. La medida es clave para permitir que Nvidia siga vendiendo chips de inteligencia artificial avanzados a China.
Ryan Majerus, ex funcionario comercial de Estados Unidos, dijo a AFP que, aunque los aranceles a los chips están por ahora muy restringidos, Washington “señaló que ciertamente hay potencial para que crezcan”. Majerus, hoy socio del bufete King & Spalding, añadió que el acuerdo guarda paralelismos con los alcanzados con otros socios de EE. UU.: tanto la Unión Europea como Japón también obtuvieron un arancel del 15%.
(Con información de AFP)




