Hubo amplios acuerdos, pero también fuertes reproches cruzados. La reforma del Código de Convivencia avanzó solo en parte. Se postergaron los puntos más sensibles para febrero. Hernández Maqueda, Spaccesi y Agost Carreño lamentaron que "no se avance ya" con la prohibición de los "naranjitas" y limpiavidrios. Quinteros pasó factura.
Tras la decisión del Panal, el oficialismo busca aprobar una reforma del Código de Convivencia que incorpora nuevas contravenciones y refuerza el rol del Ministerio de Seguridad. La agenda para la última sesión de la Unicameral incluye cambios a la ley de Tránsito con la validación de las luces automáticas DRL como punto central.