La central obrera rechazó el alcance anunciado por el Ejecutivo para los cambios en la legislación laboral y apuntó contra el ministro Federico Sturzenegger. Además, advirtieron sobre una quita de derechos y anticiparon medidas de protesta.
La central de trabajadores deberá encontrar el equilibrio entre una forma socialmente aceptada de confrontación y adaptación, pero necesitará reconstruir legitimidad frente a una clase trabajadora cada vez más fragmentada y empobrecida.