Desplazados por la interna libertaria, regresaron en las últimas semanas con una fuerte presencia en las redes detrás de un nuevo enemigo: el islam. En un año sin riesgo electoral, todo indica que los extremos recuperarán protagonismo.
La central obrera rechazó el alcance anunciado por el Ejecutivo para los cambios en la legislación laboral y apuntó contra el ministro Federico Sturzenegger. Además, advirtieron sobre una quita de derechos y anticiparon medidas de protesta.
La central de trabajadores deberá encontrar el equilibrio entre una forma socialmente aceptada de confrontación y adaptación, pero necesitará reconstruir legitimidad frente a una clase trabajadora cada vez más fragmentada y empobrecida.