Considerado uno de los politólogos más influyentes en el estudio de la democracia y los regímenes políticos comparados, es profesor en la Universidad del Sur de California y una referencia clave en debates sobre calidad institucional, autoritarismo y medición democrática. Con una trayectoria reconocida por organismos internacionales y centros de investigación, ofrece una mirada crítica sobre las democracias latinoamericanas –duraderas, pero estructuralmente frágiles– y advierte que las amenazas más profundas al orden democrático hoy provienen de la crisis institucional de Estados Unidos y del avance global de proyectos personalistas que buscan redefinir el equilibrio entre Estado, mercado y derechos ciudadanos.