El nombre de la empresa Palantir, que asesora al ICE en los Estados Unidos, el gobierno de Israel y la policía alemana, conformada por dos de los nuevos oligarcas tecnológicos de Sillicon Valley, Peter Thiel y Alexander Karp, está en el eje de una polémica más compleja: la incorporación de la tecnología, cada vez más sofisticada, para realizar inteligencia interna. Un mecanismo que se lanzó a partir del DNU con el que el Gobierno dio por terminado 2025 y que aún está en condiciones de ser rechazado por el Parlamento, aunque el tiempo apremia.