Martes, 17 de febrero de 2026   |   Campo

Su padre tenía una concesionaria de autos importados que cerró; un consejo cambió todo y creó dos reconocidas marcas

Su padre tenía una concesionaria de autos importados que cerró; un consejo cambió todo y creó dos reconocidas marcas

CÓRDOBA.- Las devaluaciones de los ’80 volvieron inviable la concesionaria de autos importados de José María Cordeiro, por lo que tuvo que buscar otra actividad. En ese contexto empezaban a aparecer las yerbas compuestas y, por sugerencia de un amigo dueño de un mayorista, decidió entrar en ese rubro. Viajó a Misiones, contactó a productores, y a Traslasierra definió proveedores de hierbas aromáticas. Así nació la marca Verdeflor, que hoy produce unos 16 millones de kilos al año. A esa empresa, años después, se sumó Lácteos La Blanca, que fabrica unas 15.000 toneladas anuales de dulce de leche.

El fundador de las marcas falleció hace siete años; su hijo Ernesto Cordeiro está al frente de la empresa. Aunque sus otros cinco hermanos forman parte del directorio, él es el único totalmente involucrado. Reconoce que la compañía “nació por necesidad. Mi papá tenía formación en otras áreas, no en la de alimentos”.

“En los ’80 comienza la comercialización a nivel nacional de la yerba y, en paralelo, fracciona azúcar con la misma marca -repasa-. Era complementario con la yerba y se movía mucho financieramente. Le va bien, pero cuando asume (Carlos) Menem ese commodity con rentabilidad baja, deja de funcionar. Entonces compró un campo. El Presidente decía que la Argentina sería ‘el tambo del mundo’, él empieza a hacer ganadería y, más adelante, anexa el tambo”.

El año pasado la marca de yerba se consolidó como la segunda a nivel nacional entre las compuestas y la quinta en el ranking general, con unos 16 millones de kilos anuales. Las exportaciones, que comenzaron en el 2005, hoy representan seis por ciento del total de ventas.

La marca de yerba compuesta produce unos 16 millones de kilos al año. Noe Vidal

“Hay mucho por crecer -dice Cordeiro a LA NACION-. Chile es el principal mercado externo y también enviamos a Estados Unidos, varios países europeos, Costa Rica, México, Australia, Nueva Zelanda y Tailandia, nuestro deseo más exótico”. El portafolio incluye 15 variedades.

La empresa dispone de tres plantas industriales: en Leandro N. Alem (Misiones) funciona la de secado y estacionamiento; en la ciudad de Córdoba, la de molienda y fraccionamiento; y en Villa Dolores una planta de acopio y procesamiento de aromáticas habilitada hace pocas semanas. Además, tienen una plantación de aromáticas en esa ciudad del oeste cordobés.

Cordeiro precisa que el “crecimiento y posicionamiento de marca” está vinculado directamente con contar con “productos naturales al 100%. La clave es esa; que sean sin agregados”.

En esa línea detectaron que la demanda no se iba a poder cubrir con la producción existente de hierbas aromáticas, por lo que decidieron “avanzar en la cadena productiva” y pusieron en marcha la plantación, donde cultivan menta, cedrón, burro y peperina (la empresa realizó dos años de ensayos de adaptación al cultivo intensivo a campo, junto con la Universidad Católica de Córdoba y el Conicet). Además, importan desde Chile, Paraguay y Egipto.

La firma se metió fuerte en alimentos

El emprendimiento de Villa Dolores se apoya en tres pilares: ya instrumentaron la plantación de 50 hectáreas y un campo escuela, en el que se integraron con productores locales para “lograr mejores prácticas agrícolas”. El tercero, todavía no ejecutado, es el desarrollo de un equipo de servicios. El procesamiento de las hierbas se realiza en un establecimiento de 1.500 metros cuadrados, con maquinaria especialmente diseñada.

Ernesto Cordeiro: “Ya exportamos a Chile y a Estados Unidos con nuestra marca para los canales de repostería y panificación”

No solo la marca de yerba creció desde su fundación; un camino similar recorrió Lácteos La Blanca que, desde el 2001, se especializó en la producción de dulce de leche. “En el 2003 vendimos el campo y nos enfocamos en elaboración de alimentos, un área en la que ya teníamos experiencia. Ya exportamos a Chile y a Estados Unidos con nuestra marca para los canales de repostería y panificación”.

Compran la leche a productores cordobeses y fabrican en la planta que tienen en Río Primero, que cuenta con certificación FSSC 22000, lo que garantiza la inocuidad alimentaria. “Tenemos varias fórmulas y productos desarrollados a medida para pequeñas, medianas y grandes empresas, lo que junto a la calidad y un canal comercial desarrollado, constituyen nuestras fortalezas”, resume Cordeiro.

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