Se fijó un tope para el uso de combustible y se ordenó una merma del 25 % en el gasto que demanda el mantenimiento de los vehículos municipales. También se puso la mira en los programas sociales y en los trabajos públicos. Argumentan las disposiciones en la necesidad de contribuir a un traspaso ordenado, “procurando un equilibrio presupuestario y financiero”. La Municipalidad de Paraná estableció una serie de medidas de ajuste para garantizar “el ordenamiento administrativo y equilibrio fiscal” de ahora a fin de año cuando se produzca el cambio de autoridades en la Comuna, según se lee en el decreto 627 del 24 de abril. Justamente, el traspaso del Gobierno, es la principal razón que se menciona en los fundamentos de ese decreto, cuya vigencia se extiende desde el martes 1 de mayo último hasta el 10 de diciembre próximo. Si bien las disposiciones abarcan una serie de aspectos de la Comuna, tocan parcialmente el referido al personal que ha crecido hasta demandar el grueso del presupuesto municipal, y sí anuncian un impacto en las áreas de servicio, en trabajos públicos y programas sociales. Es que, por ejemplo, se establece un tope semanal de combustible que resulta 2 mil litros menor al fijado por una medida similar en 2005, y se resuelve una disminución de hasta un 25 % en el gasto por mantenimiento de vehículos municipales. También se dispone la eliminación del cupo para publicidad, se ordena el replanteo de los programas sociales, la suspensión de la compra de bienes de capital y límites en el plan de obras públicas.FUNDAMENTOS En vista de que “resta un período aproximado de 9 meses (para que asuman las autoridades electas el 18 de marzo), se hace necesario implementar medidas que contribuirán a una transición ordenada, procurando un equilibrio presupuestario y financiero”, consigna el decreto en el capítulo de considerandos. Y añade: “Para ello se requiere un reordenamiento, optimización y contención del gasto (y la necesidad) de asegurar la normal prestación de servicios del Municipio”. Y más adelante, se menciona el hecho de que aún no ha sido aprobado el Presupuesto municipal para este año y que la Comuna se maneja con un reconducido de 2006. OBRAS Y SERVICIOS Los trabajos públicos quedarán encorsetados en las siguientes limitaciones: para las obras realizadas por administración –ejecución a cargo de la Comuna–, se dispondrá hasta el 90 % del gasto devengado en 2006 por cada repartición. En tanto, se contemplan obras de mantenimiento, quedando suspendido el comienzo de nuevas instalaciones, conexiones o repavimentaciones. Para los trabajos cuya ejecución queda en manos de terceros se dispone un período de 30 días para que las áreas concernientes analicen el plan de obras. Hasta tanto “se tenga un resultado de dicha evaluación, sólo se tramitarán certificados de continuación de obra que cuenten con financiamiento asegurado”, añade el decreto. MUNICIPALESEn cuanto al personal municipal, el Gobierno avanzó sólo en lo referido al pago de la extensión de la jornada laboral en aquellos casos que se produzcan tareas imprevistas y en la suspensión de las horas cátedras. A la ampliación horaria, se la denominará “jornada extraordinaria no prevista” y la autorización deberá surgir exclusivamente del Ejecutivo. Justamente, el aspecto referido a la política en personal implementada por el Gobierno ha sido motivo de observaciones. Es que demanda la mayor partida del Presupuesto municipal: en 2006 se informó que se destinó casi el 70 % de los recursos al pago de sueldos y este año se reconoció la incorporación de unos mil empleados nuevos a planta. CON MENOSEl Gobierno determinó un tope de 20.000 litros de gasoil por semana para abastecer a las áreas de servicios –en 2005 dispuso 22.000 litros mediante un decreto parecido (ver recuadro) — y ordenó también una reducción del 40 % para el resto de los combustibles. A esa restricción, sumó otra referida al mantenimiento de los vehículos: el gasto deberá ser un 25 % inferior al devengado en 2006 en concepto de compra de repuestos, cubiertas, aceite y reparaciones. A eso se añadió, entre otros puntos, la “reprogramación de los programas sociales” para conseguir una disminución del 25 % respecto del año pasado. (El Diario)




