
Las exportaciones de maíz y sorgo podrían aumentar en US$2400 millones, alcanzando un total de US$9488 millones para el ciclo 2026/2027, si Argentina eliminara las retenciones a estos cultivos. Esta proyección fue presentada por Ramiro Costa, economista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, durante el Congreso Maizar 2025.
En un panel con el analista Gustavo López, Costa subrayó que la cadena de producción de maíz se encuentra en un estancamiento significativo, influido en gran medida por las retenciones. Desde el ciclo 2017/2018, el nivel tecnológico alto aplicado por los productores ha bajado del 55% al 34% en 2023/2024. En contraste, el nivel medio ha subido del 41% al 62%, mientras que el nivel bajo se ha mantenido constante en 4%.
“El diagnóstico es claro: a pesar de su perfil tecnológico y de la rápida expansión en años anteriores, la cadena del maíz enfrenta un estancamiento productivo, en gran parte debido a la actual política de derechos de exportación (DEX), que limita su capacidad de crecimiento”, afirmó el economista de la entidad.
Analizando los volúmenes, los saltos productivos muestran que aún hay un amplio margen para crecer. Entre 2015/2016 y 2019/2020, la cosecha promedió 44,8 millones de toneladas, lo que representó una mejora respecto al promedio de 30,5 millones de toneladas de 2010/2011 a 2014/2015. Sin embargo, en el período de 2020/2021 a 2024/2025, el promedio fue de 48,9 millones de toneladas.
“El cultivo ha mostrado resiliencia frente a campañas desafiantes. En 2022/23, la sequía redujo la producción un 30%, aunque la caída fue menor que la de la soja (-47%). En 2023/24, el impacto de la chicharrita resultó en una menor área sembrada para 2024/25; aun así, la producción se mantuvo gracias a un cambio estratégico hacia maíces tempranos”, detalló.
El sistema opera con márgenes ajustados y un uso de paquetes tecnológicos que tiende a contraerse. Según Costa, “la rentabilidad podría mejorar significativamente si se redujeran las retenciones y se revierta el deterioro tecnológico”.
Un dato relevante es la “probabilidad de recuperar costos” en función de diferentes tasas de derechos de exportación. Con un 12% de retenciones, que será el nivel a partir del 1° de julio próximo, la probabilidad de recuperar costos en las regiones maiceras es del 53,5%. Este porcentaje se eleva al 58,9% si las DEX se mantienen en 9,5% y alcanza el 71,3% en ciertas zonas.
El economista presentó estimaciones de rindes potenciales por región, utilizando inteligencia artificial a través de la firma Yiel Data. Explicó que se emplearon modelos económicos que permiten comparar rendimientos actuales para evaluar brechas productivas y su impacto económico.
Entre los principales resultados de las simulaciones, se destaca un aumento de 14 millones de toneladas de maíz, lo que representa un 30% extra, elevando la producción total a 64,5 millones de toneladas. Las exportaciones, sumando maíz y sorgo, alcanzarían US$2400 millones más, un 34%, totalizando US$9488 millones. De esta cifra, aproximadamente 300 millones de dólares corresponderían al sorgo y el resto al maíz.
El análisis de Costa también indica mejoras en otras variables, como el producto bruto de la cadena maicera y el empleo. Se estima que el producto bruto crecería en 2291 millones de dólares, llegando a US$20.589 millones, y se crearían 28.600 nuevos puestos de trabajo. El costo fiscal de estas medidas representaría el 0,11% del PBI.
“El largo plazo también presenta oportunidades, pero requiere acción. Argentina está comenzando a avanzar en la dirección correcta, con mejoras regulatorias y reducciones puntuales en derechos de exportación. Sin embargo, para que el maíz alcance todo su potencial, es fundamental mantener y profundizar este camino, especialmente ante el dinamismo de países vecinos como Brasil, Uruguay y Paraguay, que continúan fortaleciendo su competitividad”, advirtió el economista de la Bolsa de Cereales porteña.




