Agregó que hasta que no se tengan los elementos legales, como ser el informe del juez que comenzó la instrucción, desde el CGE no se pueden tomar medidas contra el docente acusado. Bar remarcó además que el padre del alumno realizó la denuncia directamente en sede judicial, y si hubiera hecho la presentación en el establecimiento escolar “con la información hubiéramos tomado una medida preventiva y la Justicia a veces es más lenta en los procesos”. Por ello explicó que “no podemos actuar sino tenemos un informe por escrito de que fue lo que pasó en las escuelas”. Consultada sobre cuáles son las medidas que se toman desde el CGE cuando se recibe una denuncia de este tenor, Bar señaló que “como medida preventiva, dictamos una resolución de separación del cargo, lo cual se puede hacer inmediatamente. Luego se comunica a la escuela y el docente queda fuera del servicio educativo con goce de haberes hasta tanto termine el proceso judicial”. Asimismo, dijo que hasta el momento desconoce la identidad del docente acusado, como así también la disciplina en la cual se desempeña. “Hay que esperar el informe de la justicia”, recalcó. EL CASO. Todo comenzó el pasado lunes, cuando una comisión de la policía paranaense efectuó un allanamiento en un domicilio ubicado a pocas cuadras del microcentro paranaense, donde está afincado un profesor con desempeño en, al menos, tres instituciones escolares de esta capital, que serían la Escuela Normal , José María Torres, la escuela Bazán y Bustos y la ubicada dentro del ámbito del Servicio Penitenciario, en la Unidad Penal 1 de esta ciudad.Los investigadores secuestraron elementos que se relacionan con la denuncia de los padres de un menor de 16 años, quienes dejaron asentado que su hijo estaba manteniendo relaciones sexuales con esta persona, que tendría 45 años y que ante una supuesta amenaza de que fotos íntimas podrían llegar a publicarse en Internet, el adolescente decidió contar a sus progenitores lo que estaba ocurriendo.Por este motivo, un par de teléfonos celulares y elementos de fotografía junto a una computadora fueron secuestrados para ser analizados y con el objetivo de elevar un informa al juez Gustavo Maldonado, a cargo de la causa. Consultada al respecto, y en forma hipotética, la abogada penalista Nora Lanfranqui mencionó que «en casos como estos, que resultan no sólo aberrantes, sino además, -en caso de comprobarse culpabilidad- doblemente graves porque el acusado no es cualquier persona, sino un docente, se debe actuar de inmediato y separarlo del cargo, sin que eso sea una presunción de culpabilidad, ya que de eso deberá ocuparse la Justicia».«Sin duda alguna es un delito, por mas que se quiera aducir que el chico consentía alguna relación o que iba voluntariamente a la casa de esta persona», opinó la abogada. Fuente: El Diario


