
La expectativa que antecede la visita del ministro del Interior, Diego Santilli, sumó una dosis de tensión política. El senador provincial y referente histórico de la UCR local, Sergio Flinta, calificó el diálogo con la gestión de Javier Milei como “medio raro” y lanzó una enérgica advertencia sobre la falta de reciprocidad frente al apoyo legislativo que la provincia brinda en el Congreso Nacional.
Flinta fue contundente al afirmar que funcionarios de la Casa Rosada llegan a Corrientes a pedir votos clave, pero luego los compromisos asumidos se desvanecen.
“Ellos se van con compromisos que después no cumplen. Hasta ahora la relación ha sido de ida nomás; de vuelta no pasó nada”, disparó el legislador radical.
Obras y equilibrio fiscal: el eje del reclamo
Según Flinta, su intención no es el “boicot”, sino establecer una relación “madura y sin complejos”. El núcleo del reclamo es la paralización de la obra pública nacional en suelo correntino: la Autovía de la Ruta 12 y las mejoras en las rutas nacionales siguen siendo prioridades sin respuestas concretas.
“No estamos mendigando nada, no se pide plata, se pide que nos tengan en cuenta”, enfatizó Flinta.
En ese marco, el senador resaltó que Corrientes ya cumple con metas que el Gobierno nacional pretende imponer en todo el país.
“Nosotros estamos en equilibrio fiscal hace años por buenas administraciones. No tenemos deudas, mucho menos en dólares con nadie; tenemos la economía saneada”, recordó.
A la espera de Santilli
Sobre la reunión que el gobernador mantendrá con Santilli entre jueves y viernes, Flinta manifestó un escepticismo matizado por la voluntad de diálogo. “Seguramente conversará con el gobernador y se acordarán cosas que ojalá se cumplan”, afirmó en diálogo con radio La Red Corrientes.
Para el radicalismo correntino, la provincia ya realizó el esfuerzo necesario para “sacar el país adelante”, manteniendo las cuentas en orden durante la gestión de Gustavo Valdés y su continuidad. “Nos rebuscamos con lo que tenemos. Yo no sé qué más están esperando de nosotros”, concluyó Flinta, marcando la cancha antes de que comience la negociación formal por los votos para la reforma laboral en el Senado.




