
En un contexto financiero turbulento para gran parte del agro, tras los problemas de importantes actores del sector de insumos que generaron desconfianza en la plaza local, Metalfor concretó —según sus voceros— una jugada estratégica para proteger su operación. La compañía cerró un financiamiento directo por US$50 millones con la United States International Development Finance Corporation (DFC), el banco de desarrollo del gobierno de Estados Unidos, que se monetizó a finales del año pasado. El objetivo principal de la operación, confirmaron a LA NACION, fue una reingeniería integral de su pasivo para salir de la asfixia del corto plazo y ganar aire para los próximos ocho años; además, prevén una nueva inyección de capital en las próximas semanas.
Eduardo Borri, presidente de la empresa de maquinaria agrícola, con sede en Marcos Juárez, Córdoba, reconoció que la crisis financiera del sector a fines de 2024 complicó el acceso al crédito local para las empresas de la industria. “Quienes trabajamos con obligaciones negociables (ON), pagarés bursátiles o fideicomisos financieros, como en el caso de Metalfor, vimos cómo se empezaban a cerrar algunas puertas. Se produjo un ‘efecto puerta 12’, donde de repente todo el mundo quería salir al mismo tiempo”, graficó.
Ante la sequía de fondos domésticos, la firma activó un plan en el que venía trabajando junto al economista Martín Redrado: recurrir al DFC, el brazo de inversión estratégica del Gobierno de los Estados Unidos. El crédito obtenido presenta condiciones excepcionales para el riesgo argentino vigente: plazo de ocho años, cuotas trimestrales y dos años de gracia para el pago de capital.
“Este mes, estamos mucho mejor que en febrero del año pasado. Hay que tratar de entender de dónde venimos y hacia dónde vamos. En diciembre de 2024, la crisis de algunas empresas hizo que todas las demás que estábamos en el mercado de capitales fuésemos a la misma bolsa”, ejemplificó.
Eduardo Borri, presidente de Metalfor
Según el empresario, el efecto de las ON sobre el balance fue inmediato. “Para enero de 2025, el 90% de nuestra deuda estaba en el corto plazo; hoy, el 90% está en el largo plazo, calzada con acreencias de nuestros clientes. Veníamos preparándonos desde antes; estábamos trabajando en un proyecto con este banco internacional, el DFC. Y decíamos: bueno, ¿cuánto tenemos en el mercado de capitales?“, señaló que se planteó.
Recordó que Metalfor recurre al mercado de capitales para financiar a sus clientes. “Somos una de las pocas empresas en la Argentina que tiene integrada la cadena comercial. Vendemos en forma directa y, por cada máquina nueva que vendemos, el cliente nos entrega una usada. Esa máquina usada hay que acondicionarla, venderla a otro cliente y financiarla. Para máquinas nuevas suele haber crédito; para máquinas usadas, muy poco. Por eso estábamos en el mercado de capitales, en diciembre de 2024, financiando esta actividad”, detalló Borri.
El crédito del DFC se hizo público esta semana, en el marco del anuncio del acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos. “Salimos a la luz porque ese crédito ya había sido monetizado. Decidimos contar nuestro caso porque es un caso exitoso. Va a haber otros ligados al sector, incluso con tickets mayores que los nuestros, de más de 50 millones de dólares. Entendemos que esto es muy bueno para la Argentina y fue muy bueno para Metalfor”, afirmó.
Para convencer a la DFC, Metalfor no ofreció solo “fierros”, sino un modelo de negocio. “Cuando le contamos al DFC qué hacíamos, nos dijeron: ‘Acá hay economía circular’”, relató Borri. Y agregó: “Una máquina usada de 300.000 dólares no se paga de contado: hay que financiarla. Todo el crédito que recibimos ya está en la calle, otorgado. No tomamos deuda sin tener una acreencia del otro lado”.
La fábrica de pulverizadoras que la empresa tiene en Marcos JuárezMetalfor
En los últimos días circularon rumores sobre cheques rechazados de la firma; de hecho, al cierre de esta edición aún figuran en la central de Deudores del Banco Central (BCRA) 13 cheques rechazados por $195.049.397,07. “Hay una problemática de financiamiento y hay cheques devueltos de nuestros clientes. En esta Argentina, donde todos somos parte de una cadena de pagos, si no la alimentamos bien nos perjudicamos todos. Hemos tenido cheques de clientes que volvieron, y la pregunta es: ¿vamos a ejecutar al cliente o repactamos plazos? Nosotros repactamos, y lo mismo hacemos con nuestros proveedores cuando tenemos alguna dificultad. Eso por ahí nos significa que algún día tengamos un traspié, pero se soluciona en el mismo día o al día siguiente. Estamos terminando de salir. Esos cheques están levantados, ya deberían desaparecer”, subrayó.
Para respaldar su postura, recordó que la empresa cumplió con el 100% de sus compromisos en ON, cancelando US$20 millones entre diciembre de 2024 y junio de 2025. Al cierre del primer semestre de 2025, Metalfor reportó un patrimonio neto de $139.785 millones y un resultado positivo de $8888 millones.
“Si Dios quiere, estamos saliendo con una nueva ON en un par de semanas”, adelantó.
En cuanto al negocio, el empresario se mostró optimista por una cosecha de trigo récord y las buenas perspectivas para la gruesa, la soja y el maíz, aunque advirtió sobre la competencia desleal: no tanto por China —que no dispone de maquinaria pesada competitiva— sino por la importación de usados.
La empresa cerró un financiamiento directo con la DFC de Estados Unidos y reordenó casi por completo su deuda hacia el largo plazo
Señaló que no cree que exista una crisis generalizada y sostuvo que el sector se mantiene fuerte. Explicó que el segundo semestre fue más calmo porque se anunciaron bajas de tasas que finalmente no se concretaron.


