Jueves, 24 de abril de 2008   |   Policiales

Se atrincheró con sus hijos y amenazó con explotar una garrafa

En poco menos de 200 metros se produjo una pelea, una persecución, una balacera y luego una situación límite con un padre afectado que amenazó con hacer estallar una garrafa para matarse junto a sus dos pequeños hijos de 3 y 6 años.
El episodio duró una hora en una habitación céntrica de Paraná. Luego se entregó a la Policía.El detonante de todo habría sido, según se supo de fuentes policiales y de algunos testimonios, la visita que realizó a la pensión ubicada en calle Belgrano al 416 de Paraná, de parte de la madre de las dos criaturas. La mujer de 26 años concurrió acompañada por su novio y tras pretender -aparentemente- ver a los hijos, hubo una discusión que derivó en una corrida por calle 9 de Julio, donde se registró un forcejeo y el compañero de la mujer fue baleado en la pierna derecha.El hombre fue derivado hacia el San Martín, donde se estableció que la lesión no era de gravedad.A la pensión volvió -según informó la Policía- César Prado, de 28 años, desencajado, enojado y molesto con su ex esposa y el novio por motivos que se investigan, se encerró en la pequeña habitación que da a un patio sucio y muy parecido a un conventillo. A los pocos minutos se comenzaron a escuchar gritos y los vecinos se alertaron al escuchar que el padre de las dos criaturas amenazaba con hacer explotar una garrafa.Se informó de la situación a la Policía, y rápidamente calle Belgrano se cubrió de móviles y uniformados. Además, llegó una dotación de Bomberos Zapadores que comenzó a trabajar en el lugar regando con agua el patio interno entre otras medidas de seguridad. Frente al estado de nerviosismo, se optó por convocar a un mediador y a una psicóloga, que trataron de calmarlo y contenerlo.Las conversaciones se trabaron varios minutos porque el afectado, subido a una mesa junto a la garrafa, tenía en una de sus manos un encendedor, mientras con la restante aprisionaba la válvula de apertura.Tras varios cabildeos y amenazas, el hombre comenzó a entrar en razón y antes de avanzar con su traslado hacia Tribunales solicitó la presencia de los medios para mostrar que sus hijos estaban sanos y salvos. Criticó a la Policía: “Me dijeron que me iban a matar junto con mis hijos sin ninguna razón. Lo único que quiero es cuidarlos a ellos, que son esos dos angelitos. Me vinieron a prepotear. A la garrafa la puse acá porque si no me iban a destrozar y no tengo problemas en abrirla y matarme con mis hijos”, resaltó el exaltado hombre, antes de comenzar a tranquilizarse. Si bien no ocultó el malestar por algún posible maltrato policial, con posterioridad dejó de abrazar la garrafa de gas y se entregó a los uniformados.La mirada asustada de los niños era todo un dato y en esa situación fue valorable el trabajo de los profesionales, que trataron de contenerlos en todo momento, más allá de la tensión, la existencia de armas de fuego y los medios de prensa que cubrieron el hecho.Un móvil policial se arrimó sobre la vereda y con una guardia reducida el hombre esposado ingresó el rodado para ser trasladado hasta el Juzgado de Eduardo Ruhl, que indagaría por la aparente toma de rehenes de sus hijos y por las amenazas de muerte promovidas.Desde la fuerza de seguridad se indicó que Claudio Salcedo recibió un disparo en una rodilla, a raíz de lo cual fue asistido en el hospital San Martín por una lesión no del todo grave. El hombre, de 28 años oriundo de Victoria, en todo momento fue acompañado por la madre de las criaturas, María Eugenia Rodríguez, de 26 años, quien luego se acercó al conventillo.Resolución judicialPrado, luego de declarar ante el juez, habría alertado que fue provocado y tras forcejear, la otra persona extrajo el arma de fuego que se disparó en la pelea. El ex tarjetero y padre afectado reconoció que se pasó de “revoluciones”, por lo que aclaró que nunca pretendió afectar a los hijos. Fuentes judiciales marcaron que el hombre se habría enojado cuando la mujer le dijo que le llevaría los hijos.El magistrado luego de conocer el informe de los médicos y especialistas de la Justicia, dispuso indagarlo en libertad mientras se sustancia la causa. Además, resolvió que preventivamente los hijos queden a cargo de un hermano de Prado, quien se ofreció a contenerlos hasta que el problema pueda resolverse.En la actualidad el afectado padre trabaja contratado en el Consejo del Menor realizando tareas en el Ferrocarril de Paraná. (Uno)

Déjanos tu comentario: