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Sábado, 6 de julio de 2019

Salto de calidad: el acuerdo Mercosur-Unión Europea abre una nueva etapa para el agro (mención a Entre Ríos)

Salto de calidad: el acuerdo Mercosur-Unión Europea abre una nueva etapa para el agro (mención a Entre Ríos)

Por motivos políticos o económicos, el Mercosur vivió durantemuchos años una siesta proteccionista de la que ahora parece despertarse. Elacuerdo de “asociación estratégica” que el bloque regional firmó conla Unión Europea (UE) hace poco más de una semana en Bruselas le ofrece a laagroindustria la oportunidad de dar un salto de calidad en términos deexportaciones e inserción internacional, según coinciden en afirmarempresarios, especialistas y funcionarios que participaron de lasnegociaciones.

Hay un dato simple que explica el optimismo: de los US$9200millones que la Argentina le exporta a la UE, el 63% proviene de laagroindustria. Y el acuerdo prevé la liberalización del 99% de lasimportaciones agrícolas originarias del Mercosur. Un 81,7% tendrá arancelescero y un 17,7% con cuotas o preferencias fijas. La apertura no será inmediata.Se calcula que comenzará en dos años y luego será progresiva de acuerdo al tipode productos.

Fernando Vilella, director del programa de Bioeconomía de laFauba, cree que el acuerdo es positivo porque le permitirá al Mercosur ingresaren mejores condiciones a un mercado de 500 millones de habitantes con un PBIper cápita promedio de US$36.000. “Es una oportunidad para que las pymespuedan ofrecer productos diferenciados”, sostiene.

Otro aspecto para explorar, añade, son las asociaciones conempresas europeas. “En el Mercosur hay capacidad y experiencia paragenerar biomasa y desarrollar recursos naturales y en la UE para la creación demarcas”, destaca. Esa combinación -explica- es favorable para ingresar enterceros mercados, como los de Asia.

En tanto, Luis Miguel Etchevehere, secretario de Gobierno deAgroindustria, dice que en las negociaciones se tuvieron en cuenta lassensibilidades de sectores que pueden ser afectados por la competencia.”Algunos productos, como las aceitunas, fueron excluidos de laliberalización y otros, como el aceite de oliva, tienen plazos de reducciónarancelaria muy extensos”, indica.

“El acuerdo va a ser propicio para hacer joint venturespara acceder a terceros mercados”, afirma el funcionario. ParaEtchevehere, el acuerdo UE-Mercosur se complementará con otras aperturas demercados. Cita, como ejemplo, el reciente protocolo sanitario con China, por elcual el país asiático acepta como válido el sistema de auditoría y control delSenasa en cuatro carnes -bovina, porcina, aviar y ovina. “Lo hizo solo conla Argentina”, destaca.

En términos de política comercial, el secretario de Gobiernode Agroindustria, señala que el acuerdo UE-Mercosur es una plataforma queservirá para avanzar en otras negociaciones con Canadá, Corea del Sur y lospaíses europeos que no integran la UE (Suiza, Noruega y Suecia, entre otros).”Antes decíamos que estábamos en desventaja con Chile porque ellos teníanfirmados más acuerdos que nosotros; eso se va a terminar” señala.

La secretaria de Comercio Exterior, Marisa Bircher, destacaque se logró “cerrar un proceso negociador de 20 años en el quetranscurrieron distintos ciclos políticos”. Para la funcionaria “esun momento muy especial para la Argentina, que está dando pasos firmes paraintegrarse al mundo, siendo conscientes de nuestra realidad y de que podemossalir a buscar nuevos mercados”.

Bircher, que fue una de las negociadoras principales delGobierno, cree que el país tiene mucho potencial para desarrollar su capacidadexportadora en el mercado europeo como recientemente ocurrió con elcumplimiento al 100% de la cuota Hilton. El acuerdo, además, impulsa a laspymes a “ser más competitivas e integrarse en cadenas globales devalor”, dice.

En tanto, el presidente de la Confederación Argentina de laMediana Empresa (CAME), Gerardo Díaz Beltrán, sostiene que el acuerdorepresenta una oportunidad para acceder a un mercado de 500 millones dehabitantes. No obstante, considera que hay que estar atentos a la “letrachica” de lo firmado en Bruselas y cree que el Gobierno “va a tenerque hacer lo suyo”. Opina que tienen que discutirse las retenciones y elotorgamiento de créditos a tasas convenientes a sectores que tendrán quereconvertirse.

Gustavo Idígoras, presidente de la Ciara y exagregadoagrícola de la Argentina en la UE, sostiene que es “una negociaciónhistórica”. Desde que se comenzó a hablar de un acuerdo, en 1996, en elmundo se firmaron unos 470 convenios de libre comercio o preferenciasarancelarias, mientras que el Mercosur solo adecuó antiguos convenios. “Esel primer acuerdo que firma el Mercosur”, enfatiza.

Una de las trabas que pone fin al acuerdo es elescalonamiento arancelario que penalizaba a los alimentos elaborados. El aceitepagaba 8% de arancel si era crudo, 12% refinado y 20% si era comestible yembotellado. “Ahora irá a cero”, dice.

Idígoras señala que el pacto con la UE no es exactamente unacuerdo de libre comercio ya que involucra cuotas. No obstante, destaca queeste tipo de convenios obligan a los países “a trabajar en serio”, enla adecuación de los procedimientos regulatorio de acuerdo con los estándaresinternacionales.

Puntos en favor y riesgos

¿Hay puntos del acuerdo que se pueden volver a favor y otrosen contra? El consultor Andrés Domínguez, docente de Comercio Exterior en laUniversidad de Belgrano y director de RED consultora, recomienda prestarleatención a las regulaciones económicas y a la cuestión ambiental.

Destaca que el Mercosur se compromete con el acuerdo areducir o eliminar sus propios derechos de exportación actuales como los delcomplejo soja, o a los cueros. Además, se compromete a evitar licencias,cuotas, cupos o restricciones, como los ROE. “En la Argentina los tratadosinternacionales tienen un valor superior a las leyes; estas prohibiciones quefueron nocivas para el agro quedarán plasmadas con una gran fuerza legal”,sostiene.

Respecto del cuidado del medio ambiente y la calidad de losalimentos el acuerdo dice que las normas que rigen para los alimentos en Europaserán “aplicadas sin excepción a todas importaciones que entren desde elMercosur; los estándares de la UE no serán relajados de ninguna manera”.Esto, si bien puede ser positivo para elevar las normas sanitarias, podría darpie a restricciones paraarancelarias.

Según Domínguez, el riesgo está en que se ratifica el”principio preventivo ambiental”, que permite “tomar medidaspara proteger a los humanos, animales planteas o el medio ambiente depotenciales riesgos ambientales, aun cuando no exista certeza científicaconcluyente”. Según el especialista este principio es el mismo que lajusticia está usando en Entre Ríos para limitar el uso de agroquímicos.”El riesgo de tener aquí barreras paraarancelarias es altísimo, puedellegar a desnaturalizar el acuerdo”.

Fuentes del Gobierno sostienen que el acuerdo contempla laformación de una mesa de trabajo conjunta para que se adopten decisiones concriterios científicos y técnicos en caso de conflictos.

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