A las 5.30 trabajadores jerarquizados del hospital de niños dieron aviso a la Policía que en el área de Tesorería se había producido un gran desorden.Personal de la comisaría segunda constató que con ingenio y mucho conocimiento del lugar los ladrones habían realizado dos boquetes en las paredes de placas de yeso.Las aberturas fueron hechas con una sierra y un cuchillo y el que las produjo sabía dónde iba a entrar y cómo podía trabajar tranquilo sin ser molestado.Tras alertarse de la situación las autoridades del hospital confirmaron que se habían robado cerca de 10.000 pesos. El dinero se había recaudado producto del arancelamiento y un día antes había comenzado a abonarse el beneficio entre los trabajadores del materno infantil San Roque de la capital entrerriana.El hospital pese a contar con un destacamento policial, no cuenta con el número de uniformados adecuados para garantizar plenamente la seguridad. Por ello, es moneda corriente el robo hormiga de personas que ingresan y también de algunos trabajadores.Este jueves el San Roque era un hervidero, ya que según a quien se preguntase sobre el robo, lo primero que se informaba era que tal sector o área no tenía nada que ver con el ilícito. Efectuada la aclaración se hacía notar con insistencia en distintas hipótesis sobre los autores del robo, pero siempre dando crédito a que alguien ligado directamente con el hospital debía haber participado.Se cuestionó a algunos planes trabajar que cumplen tareas, algunos de los cuales tienen cuentas pendientes con la Justicia; otros directamente hablaron de la existencia de una organización bien aceitada de la cual, pese al esfuerzo de las autoridades para neutralizarlas, no pueden lograr terminar los robos y sustracciones.Lo cierto es que los boquetes fueron realizados al lado de la caja fuerte, y no fue por casualidad. Personal de la Dirección de Criminalística levantó rastros y huellas que serán peritados para tratar de establecer algún avance en la investigación. Por otra parte, se determinó que la puerta de acceso sobre calle La Rioja, que permanece cerrada en la madrugada, había sido forzada. Ante esto, se dedujo que el ingreso fue por ese lugar que lleva directamente hasta el sector de Tesorería, que increíblemente está cerrado por paredes de durlok. Desde el San Roque se hizo notar que si bien los robos hormigas son una constante, es la primera vez que se llevan dinero en efectivo del sector. Además, se alertó que en días cercanos, en la Tesorería se reúnen montos en efectivo que llegan en algunos casos a los 50.000 pesos. (Fuente: Diario UNO)


