El procedimiento se realizó este fin de semana en una “wiskería” de Concordia, según consignaron fuentes oficiales.Desde la institución policial se informó que a través de la División Trata de Personas, realiza numerosos procedimientos en lugares nocturnos donde son detectadas menores de edad trabajando ejerciendo la prostitución. Las jóvenes son entregadas a sus familias y los encargados de esos lugares detenidos y puestos a disposición de la Justicia.“El abordaje de este tema supone ir en contra de prácticas que para muchos están naturalizadas, por lo que se requiere indudablemente de un fuerte compromiso de todas las instituciones que tienen responsabilidad en la lucha contra esta forma de esclavitud moderna”, sostuvo el titular de esta División, Victorino Borré.En el operativo que se realizó este sábado en un local nocturno de Concordia fueron detenidos un hombre de 37 años y una mujer de 22 que figuraban como encargados del local. El hombre fue alojado en dependencia de la Jefatura Departamental de Policía y la mujer quedó detenida en Comisaría del Menor y la Mujer. Ambos fueron imputados del supuesto delito de privación ilegítima de la libertad y promoción y facilitación de la prostitución. La División Trata de Personas, que funciona en calle Laprida 460, de Paraná, tiene 15 efectivos directamente a su cargo, pero cuenta para todos los procedimientos con el apoyo de la totalidad de las jefaturas departamentales para cumplimentar los procedimientos, junto a funcionarios judiciales de cada jurisdicción.Borré destacó que ante cualquier denuncia o constatación que en un determinado lugar se encuentra trabajando una menor de edad como “alternadora” se efectúa un procedimiento, generalmente en forma sorpresiva y en horas de la madrugada.“Estas órdenes comprenden no solamente el allanamiento y requisa domiciliaria sino también la requisa personal para todos aquellos que se encuentren en ese momento en el lugar allanado”, precisa el funcionario policial.Se pone especial atención en la documentación personal de las denominadas “alternadoras” que son revisadas en el lugar por los peritos de la Dirección de Criminalística, quienes también forman parte del procedimiento y que tienen la función de constatar la autenticidad de los documentos, ya que son numerosos los casos en que estas menores están provistas de documentación apócrifa, especialmente, para alterar su verdadera edad. Tras el operativo las menores detectadas en el lugar son trasladadas a las dependencias policiales o judiciales de Minoridad donde quedan alojadas a disposición de la Justicia jurisdiccional. En forma paralela, se inicia una causa para quién esté al frente del negocio en ese momento, ya sea su propietario y encargado, que puede ser detenido en el marco de la causa policial iniciada de oficio. Borré agregó que desde la División se insta a municipios y juntas de gobierno de la provincia a no proporcionar habilitaciones para “whiskerías”, bares con “alternadoras” o comercios con denominaciones similares, puesto que este tipo de sitios son utilizados generalmente por los tratantes para explotar a sus victimas.“Hay que señalar que la trata no se da solamente en situaciones de prostitución, sino también para el caso de personas que son captadas y explotadas laboralmente, estando incluso privadas de su libertad”, graficó Borré. “Sabemos que en Argentina, de acuerdo a estadísticas elaboradas por distintas ONG, unas 400.000 personas estarían siendo explotadas con fines sexuales y laborales”, afirmó. (Fuente: El Diario)


