Desde la entrada en vigencia de nuevas disposiciones, el año pasado, la empresa Redengas abastece el combustible a los clientes residenciales, mientras que las industrias y estaciones de GNC se lo proveen en forma directa, por lo que desde la empresa distribuidora entienden que no deberían presentarse problemas en el suministro.
La empresa Redengas tiene contratos que garantizan el suministro de gas a los clientes por lo que no ha habido en el invierno que pasó y no va a haber en la próxima temporada estival, inconvenientes en la provisión. Con total certidumbre respondió a la consulta de EL DIARIO, el gerente de la sucursal Paraná, ingeniero Mario Luna.
Como se conoce, el año pasado comenzó un proceso por el cual, todos los clientes que no son residenciales o comerciales chicos –SGP1 ó SGP2– o sea, comerciales grandes, industrias y GNC compran el gas en forma directa. En septiembre del año pasado empezaron las industrias; en enero, los comerciales y, en abril de este año, las estaciones de GNC. Cada uno de esos clientes tiene sus contactos directos con los productores de gas, en tanto que Redengas solamente compra para abastecer a los clientes residenciales y los comerciales chicos. “En ese sector no hemos tenido y están hechas las previsiones para no tener ningún problema de abastecimiento”, insistió el ingeniero Luna.
Al precisar cuál podría ser el origen de los inconvenientes, recordó que en el caso de esta empresa, el problema que podía tener de incidencia en el abastecimiento, se vinculaba con la capacidad de transporte. No obstante, explicó que con resoluciones del Ente Regulador se ha solucionado, lo que permitió que “este año, en el ámbito de Redengas, ninguna de las industrias o estaciones de GNC que tienen su acuerdo para el suministro sufrieran cortes”. Una vez más, pareció oportuno para el gerente de la compañía destacar que “no ha habido problemas ni de transporte ni de gas por lo que todos los clientes consumieron normalmente durante todo el invierno y en la etapa estival será igual”.
REDES. Redengas empezó a prestar el servicio en Paraná, en agosto de 1991 y actualmente cuenta con 530 kilómetros de redes, es decir que se extiende frente a los domicilios de 45.000 frentistas, de los cuales hay alrededor de 35.000 conectados.
Si bien hay proyectos para unos 300 kilómetros más que permitirían cubrir la totalidad de la ciudad, hoy por hoy, si no hay una participación estatal o alguna otra alternativa, no es una inversión económicamente viable para la empresa, es decir “no está en condiciones de afrontarla”. Por ahora, una de las modalidades vigentes para extender el servicio es a través de consorcios, bajo la denominación “obras por terceros”.
Sin tener precisiones acerca del estado en que se encuentra la iniciativa, Luna recordó que “el Gobierno provincial estaba trabajando en un proyecto de ley, conforme al cual, la provincia iba a tomar este tipo de obras en Paraná y en todo el territorio entrerriano para manejarlo como una obra pública, haciéndose cargo de todo el proceso licitatorio y luego recuperaría una parte de la inversión –se hablaba del 60 %– vía contribución por mejoras”.
Actualmente, participa en un fideicomiso que además integra Gas Nea, el Gobierno entrerriano y el Nuevo Bersa y Gas Nea, pero con “una participación mínima” que se reduce a “informar a Enersa si la instalación que se va a financiar se encuentra o no servida con gas natural”.
Mientras tanto, la empresa, desde hace dos años tiene un plan propio de financiamiento de instalación interna por el cual se han hecho más de 600 instalaciones en los últimos dos años. En la actualidad, es la única inversión que está haciendo, ya que en obras de ampliación de red, las tareas son nulas.
INDUSTRIAS. El servicio de gas tiene tres partes: gas, transporte y distribución. Al sector industrial, Redengas presta los dos últimos, mientras que el servicio de compra, lo hace la industria en forma directa.
Ahora bien, toda industria que se quiera conectar en Paraná, debe hacer la gestión en Redengas, previo contrato de la compra. Toda nueva GNC, industria o comercio que por su característica de consumo –108.000 metros cúbicos al año, como mínimo– requiere un contrato directo, luego va a tratar con Redengas para el transporte.
Luna comentó que en la capital provincial, en el parque industrial, las industrias más importantes ya están conectadas, y las que aún no lo hicieron es porque tienen consumos bajos a las que, en función de los costos que representa, no le es conveniente conectarse.
Sin dudas, afirmó finalmente que “las industrias que necesitan cantidades importantes, en Paraná, ya están todas conectadas”.
El dato
220 CONEXIONES DOMICILIARIAS
de gas son las que se realizan actualmente en la ciudad de Paraná. El número refleja un incremento de entre el 40 y el 50%, respecto de años anteriores.
Análisis pendiente
ESTÁN LLEGANDO LAS PRIMERAS FACTURAS correspondientes al suministro de gas con la aplicación del sistema dispuesto para reconocer el uso racional de la energía, previsto mediante resolución por el gobierno nacional. Es por esa razón que aún no hay datos concretos que permitan hacer una evaluación sobre el comportamiento de los usuarios. “Comenzó a aplicarse en forma tardía debido a que el Energas recién autorizó en el mes de julio la aplicación del mismo porque había que reglamentar algunos aspectos que no aparecían claros”, explicó Mario Luna. “Recién ahora se está empezando a aplicar, consecuentemente no se puede determinar si fue efectivo o no el plan de ahorro”, acotó el ejecutivo.
El mejor año en materia de conexiones domiciliarias, según la empresa
El dato es relevante y positivo para la sucursal local de la empresa. Es que tomando los últimos años, el presente ha sido el mejor en cuanto al número de conexiones. Las dos variantes se han registrado, es decir, costeado con recursos propios o a través de los créditos que está dando la compañía. “Hay vecinos que por ejemplo, hace 10 años o más tenían el gas habilitado frente a su domicilio, y recién se conectaron este año”. En opinión del gerente Mario Luna, “es consecuencia de la gran diferencia de precios con el combustible alternativo”.
La explicación luego respalda la opinión. En base al financiamiento de Redengas, “una instalación tipo –3 bocas y 25 metros de longitud– tiene un costo promedio de 1.500 pesos que, en el caso de esta empresa, puede pagarse hasta en 18 cuotas bimestrales, de alrededor de 120 pesos. En consecuencia, se trata de una cuota mensual de 60 pesos que es prácticamente la mitad de lo que cuesta un tubo de 45 kilos”, compara.
La conclusión es que “gastando prácticamente lo mismo, el vecino hoy puede conectarse al gas natural y gozar de los beneficios y la economía que ello representa”.
En este año, se realizaron unas 220 conexiones domiciliarias por mes. Años anteriores, se trataba de 150, 160, lo que indica que se trata de un 40 %, 50 % por encima de los años anteriores.
Se interpreta que este incremento ha derivado de las obras realizadas, en especial tiene en cuenta que desde el año pasado, se empezó a trabajar en obras de ampliación a través de consorcios. Son los vecinos que se organizan y consiguen la empresa constructora mientras que Redengas se limita a aprobar el proyecto. “Se han habilitado casi 50.000 nuevos metros de red y sobre ese tendido se ha dado un número importante de conexiones”, precisa Luna.
Aunque hay quienes consideran que el sistema no es fácil, ya que requiere del acuerdo de un grupo de vecinos –en ocasiones pero no necesariamente a través de las vecinales–, lo cierto es que no son pocos los que logran organizarse y las obras se van desarrollando.
La empresa Redengas tiene contratos que garantizan el suministro de gas a los clientes por lo que no ha habido en el invierno que pasó y no va a haber en la próxima temporada estival, inconvenientes en la provisión. Con total certidumbre respondió a la consulta de EL DIARIO, el gerente de la sucursal Paraná, ingeniero Mario Luna.
Como se conoce, el año pasado comenzó un proceso por el cual, todos los clientes que no son residenciales o comerciales chicos –SGP1 ó SGP2– o sea, comerciales grandes, industrias y GNC compran el gas en forma directa. En septiembre del año pasado empezaron las industrias; en enero, los comerciales y, en abril de este año, las estaciones de GNC. Cada uno de esos clientes tiene sus contactos directos con los productores de gas, en tanto que Redengas solamente compra para abastecer a los clientes residenciales y los comerciales chicos. “En ese sector no hemos tenido y están hechas las previsiones para no tener ningún problema de abastecimiento”, insistió el ingeniero Luna.
Al precisar cuál podría ser el origen de los inconvenientes, recordó que en el caso de esta empresa, el problema que podía tener de incidencia en el abastecimiento, se vinculaba con la capacidad de transporte. No obstante, explicó que con resoluciones del Ente Regulador se ha solucionado, lo que permitió que “este año, en el ámbito de Redengas, ninguna de las industrias o estaciones de GNC que tienen su acuerdo para el suministro sufrieran cortes”. Una vez más, pareció oportuno para el gerente de la compañía destacar que “no ha habido problemas ni de transporte ni de gas por lo que todos los clientes consumieron normalmente durante todo el invierno y en la etapa estival será igual”.
REDES. Redengas empezó a prestar el servicio en Paraná, en agosto de 1991 y actualmente cuenta con 530 kilómetros de redes, es decir que se extiende frente a los domicilios de 45.000 frentistas, de los cuales hay alrededor de 35.000 conectados.
Si bien hay proyectos para unos 300 kilómetros más que permitirían cubrir la totalidad de la ciudad, hoy por hoy, si no hay una participación estatal o alguna otra alternativa, no es una inversión económicamente viable para la empresa, es decir “no está en condiciones de afrontarla”. Por ahora, una de las modalidades vigentes para extender el servicio es a través de consorcios, bajo la denominación “obras por terceros”.
Sin tener precisiones acerca del estado en que se encuentra la iniciativa, Luna recordó que “el Gobierno provincial estaba trabajando en un proyecto de ley, conforme al cual, la provincia iba a tomar este tipo de obras en Paraná y en todo el territorio entrerriano para manejarlo como una obra pública, haciéndose cargo de todo el proceso licitatorio y luego recuperaría una parte de la inversión –se hablaba del 60 %– vía contribución por mejoras”.
Actualmente, participa en un fideicomiso que además integra Gas Nea, el Gobierno entrerriano y el Nuevo Bersa y Gas Nea, pero con “una participación mínima” que se reduce a “informar a Enersa si la instalación que se va a financiar se encuentra o no servida con gas natural”.
Mientras tanto, la empresa, desde hace dos años tiene un plan propio de financiamiento de instalación interna por el cual se han hecho más de 600 instalaciones en los últimos dos años. En la actualidad, es la única inversión que está haciendo, ya que en obras de ampliación de red, las tareas son nulas.
INDUSTRIAS. El servicio de gas tiene tres partes: gas, transporte y distribución. Al sector industrial, Redengas presta los dos últimos, mientras que el servicio de compra, lo hace la industria en forma directa.
Ahora bien, toda industria que se quiera conectar en Paraná, debe hacer la gestión en Redengas, previo contrato de la compra. Toda nueva GNC, industria o comercio que por su característica de consumo –108.000 metros cúbicos al año, como mínimo– requiere un contrato directo, luego va a tratar con Redengas para el transporte.
Luna comentó que en la capital provincial, en el parque industrial, las industrias más importantes ya están conectadas, y las que aún no lo hicieron es porque tienen consumos bajos a las que, en función de los costos que representa, no le es conveniente conectarse.
Sin dudas, afirmó finalmente que “las industrias que necesitan cantidades importantes, en Paraná, ya están todas conectadas”.
El dato
220 CONEXIONES DOMICILIARIAS
de gas son las que se realizan actualmente en la ciudad de Paraná. El número refleja un incremento de entre el 40 y el 50%, respecto de años anteriores.
Análisis pendiente
ESTÁN LLEGANDO LAS PRIMERAS FACTURAS correspondientes al suministro de gas con la aplicación del sistema dispuesto para reconocer el uso racional de la energía, previsto mediante resolución por el gobierno nacional. Es por esa razón que aún no hay datos concretos que permitan hacer una evaluación sobre el comportamiento de los usuarios. “Comenzó a aplicarse en forma tardía debido a que el Energas recién autorizó en el mes de julio la aplicación del mismo porque había que reglamentar algunos aspectos que no aparecían claros”, explicó Mario Luna. “Recién ahora se está empezando a aplicar, consecuentemente no se puede determinar si fue efectivo o no el plan de ahorro”, acotó el ejecutivo.
El mejor año en materia de conexiones domiciliarias, según la empresa
El dato es relevante y positivo para la sucursal local de la empresa. Es que tomando los últimos años, el presente ha sido el mejor en cuanto al número de conexiones. Las dos variantes se han registrado, es decir, costeado con recursos propios o a través de los créditos que está dando la compañía. “Hay vecinos que por ejemplo, hace 10 años o más tenían el gas habilitado frente a su domicilio, y recién se conectaron este año”. En opinión del gerente Mario Luna, “es consecuencia de la gran diferencia de precios con el combustible alternativo”.
La explicación luego respalda la opinión. En base al financiamiento de Redengas, “una instalación tipo –3 bocas y 25 metros de longitud– tiene un costo promedio de 1.500 pesos que, en el caso de esta empresa, puede pagarse hasta en 18 cuotas bimestrales, de alrededor de 120 pesos. En consecuencia, se trata de una cuota mensual de 60 pesos que es prácticamente la mitad de lo que cuesta un tubo de 45 kilos”, compara.
La conclusión es que “gastando prácticamente lo mismo, el vecino hoy puede conectarse al gas natural y gozar de los beneficios y la economía que ello representa”.
En este año, se realizaron unas 220 conexiones domiciliarias por mes. Años anteriores, se trataba de 150, 160, lo que indica que se trata de un 40 %, 50 % por encima de los años anteriores.
Se interpreta que este incremento ha derivado de las obras realizadas, en especial tiene en cuenta que desde el año pasado, se empezó a trabajar en obras de ampliación a través de consorcios. Son los vecinos que se organizan y consiguen la empresa constructora mientras que Redengas se limita a aprobar el proyecto. “Se han habilitado casi 50.000 nuevos metros de red y sobre ese tendido se ha dado un número importante de conexiones”, precisa Luna.
Aunque hay quienes consideran que el sistema no es fácil, ya que requiere del acuerdo de un grupo de vecinos –en ocasiones pero no necesariamente a través de las vecinales–, lo cierto es que no son pocos los que logran organizarse y las obras se van desarrollando.


