
El presidente ruso Vladimir Putin y su par chino Xi Jinping discutieron el domingo los recientes contactos entre Rusia y Estados Unidos, incluyendo las conversaciones que Putin mantuvo este mes en Alaska con el presidente estadounidense Donald Trump, según informó a los medios rusos el asesor del Kremlin, Yury Ushakov.
La reunión entre ambos líderes tuvo lugar en el marco de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que se celebra en la ciudad portuaria de Tianjin, en el norte de China, hasta el lunes.
Ushakov reveló que Putin y Xi Jinping “se sentaron juntos en la recepción y pudieron tener una conversación activa y muy productiva”, durante la cual el mandatario ruso compartió detalles sobre sus intercambios con la administración Trump.
“Nuestro presidente se comunicó detalladamente, por supuesto, con el presidente de la República Popular China. Se reunieron y pudieron conversar de manera activa y muy efectiva. Incluso, como me contó nuestro presidente, se discutieron los últimos contactos con los estadounidenses, nuestros contactos con ellos”, declaró el asesor presidencial ruso a la agencia TASS.
Sin embargo, Ushakov no proporcionó más detalles sobre el contenido específico de las conversaciones entre Putin y Trump en Alaska, ni sobre qué aspectos de estos contactos fueron abordados durante el encuentro sino-ruso.
La divulgación de esta discusión entre Putin y Xi adquiere especial relevancia en el contexto de la cumbre de la OCS, un bloque que China y Rusia han promovido como una alternativa a las alianzas occidentales lideradas por Estados Unidos. Esta organización representa a casi la mitad de la población mundial y una porción significativa del PIB global.
La cumbre de Tianjin es la primera reunión de la OCS desde que Trump asumió nuevamente la presidencia en enero, lo que añade una dimensión geopolítica particular a los encuentros. Expertos señalan que tanto Beijing como Moscú utilizan plataformas como la OCS para aumentar su influencia en la escena internacional, especialmente tras las reivindicaciones chinas sobre Taiwán y la invasión rusa de Ucrania, que los han enfrentado con Estados Unidos y Europa.
La cumbre ha reunido a líderes de cerca de 20 países euroasiáticos, incluyendo al primer ministro indio Narendra Modi, quien realizó su primera visita a China desde 2018. Durante su encuentro con Xi, Modi enfatizó el compromiso de India para fortalecer las relaciones “sobre la base de la confianza mutua, la dignidad y la sensibilidad”.
El bloque está compuesto por China, India, Rusia, Pakistán, Irán, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán y Bielorrusia, con otros 16 países afiliados como observadores o “socios del diálogo”.
La organización, presentada con frecuencia como un contrapeso a la OTAN, ha cobrado mayor relevancia en los últimos años como foro para la coordinación entre potencias no occidentales. Dylan Loh, profesor adjunto de la Universidad Tecnológica de Nanyang en Singapur, señaló a la AFP que “China lleva mucho tiempo tratando de presentar a la OCS como un bloque de poder no liderado por Occidente que promueve un nuevo tipo de relaciones internacionales que, según afirma, es más democrático”.
Putin llegó a Tianjin acompañado por una comitiva de altos funcionarios y representantes empresariales, subrayando la importancia que Rusia otorga tanto a sus relaciones con China como al fortalecimiento de la OCS como plataforma de influencia global.
La cumbre se desarrolla en un contexto de alta seguridad, con fuerzas de seguridad posicionadas alrededor y dentro del recinto, mientras un importante dispositivo policial fue desplegado por toda la ciudad de Tianjin, impactando significativamente el tráfico local.
Los líderes reunidos en Tianjin también estarán presentes el miércoles en Beijing para presenciar un gran desfile militar que conmemorará los 80 años del fin de la Segunda Guerra Mundial, al que también asistirá el dictador norcoreano Kim Jong-un.