Jueves, 29 de enero de 2026   |   Internacionales

Proyecto para enseñar a los caballos a ‘decir’ sus preferencias abre debate político sobre ciencia, ética y fondos

Símbolos visuales, entrenamiento especializado y un enfoque multidisciplinario permiten a los equinos tomar decisiones sobre su vida diaria, mientras expertos exploran nuevas formas de interacción y promueven una mayor empatía en el ámbito ecuestre
Proyecto para enseñar a los caballos a ‘decir’ sus preferencias abre debate político sobre ciencia, ética y fondos

Un equipo del Norwegian Institute of Bioeconomy Research desarrolla un proyecto pionero que permite a los caballos expresar sus preferencias mediante símbolos. La iniciativa, denominada HorseVoice, ha generado expectativas en los ámbitos ecuestres de Noruega y Suecia y busca transformar la comunicación entre humanos y equinos, con potencial para incidir de manera decisiva en el bienestar animal.

La propuesta plantea que los caballos manifiesten sus deseos sobre aspectos como mantas, métodos de entrenamiento o equipamiento. El núcleo del método consiste en enseñar a los animales a usar símbolos para comunicar sus decisiones, un sistema que, según detalla el Norwegian Institute of Bioeconomy Research, ha demostrado que los caballos pueden expresar sus preferencias de forma fiable.

Grete H. M. Jørgensen, investigadora a cargo de la sección noruega del instituto, señala que la investigación avanza hacia nuevas etapas. Tras las sesiones de trabajo, estudiantes de escuelas ecuestres comenzaron a adiestrar a sus propios caballos con este sistema, lo que les permite elegir, por ejemplo, si desean llevar una manta o permanecer sin ella. Que los equinos participen en la toma de decisiones supone un avance en la comprensión de sus necesidades reales y un cambio respecto a prácticas tradicionales de manejo.

El empleo de símbolos abre la posibilidad de consultar a los caballos sobre variadas facetas de su vida diaria, como la alimentación, la formación o las condiciones de estabulación. No obstante, este avance plantea dilemas éticos complejos. “Debemos reflexionar sobre qué decisiones tomamos si el caballo opta por algo distinto de lo que espera la persona, o incluso si prefiere no ser montado”, advirtió Jørgensen en declaraciones recogidas por el Norwegian Institute of Bioeconomy Research. El equipo considera que este tipo de comunicación visual puede ser clave para mejorar el respeto hacia los animales y fomentar prácticas más responsables.

El aspecto social también es relevante dentro del proyecto: se analiza si los estudiantes modifican su percepción del caballo, pasando de verlo como un simple competidor a reconocerlo como un ser con preferencias y necesidades propias. Al interactuar con los símbolos, los alumnos parecen desarrollar mayor empatía y comprensión hacia los caballos, lo que puede incidir en el ambiente de las escuelas ecuestres y en la calidad de las relaciones entre humanos y animales.

Participan en el proyecto estudiantes de instituciones como Skjetlein Upper Secondary School en Noruega y Strömsholm National Equestrian Center en Suecia. Investigadores de ciencias sociales de la Universidad de Malmö realizan entrevistas con los participantes para incorporar un enfoque multidisciplinario y evaluar el impacto psicológico y social de la iniciativa. Este análisis pretende determinar si la introducción de la comunicación simbólica puede transformar las rutinas de entrenamiento y las actitudes a largo plazo.

Jørgensen subraya la influencia de los modelos en la formación de actitudes entre los jóvenes del entorno ecuestre. “Muchos jóvenes se ven muy afectados al descubrir que referentes de ese mundo han tratado mal a sus caballos. Este proyecto ofrece un espacio real para tratar y debatir estos casos”, remarcó la investigadora. De ese modo, la iniciativa busca no solo mejorar el bienestar equino sino también promover una cultura de respeto y reflexión ética entre los futuros profesionales del sector.

Entre los objetivos principales figura la elaboración de un manual práctico dirigido a propietarios, entrenadores y centros de formación. El Norwegian Institute of Bioeconomy Research aspira a que este material impulse el método de los símbolos más allá del ámbito académico, facilitando su adopción por la comunidad ecuestre en general. El manual incluirá instrucciones, ejemplos de símbolos y guías de entrenamiento, además de recursos audiovisuales que ilustren el proceso.

Según Jørgensen, si quienes trabajan con caballos logran interpretar sus señales podría alcanzarse una mejora sostenida en el bienestar animal y en la calidad de las prácticas ecuestres. El proyecto pretende demostrar que la comunicación bidireccional es posible y que los caballos pueden participar activamente en su vida cotidiana.

Actualmente el proyecto ha consolidado sus bases metodológicas y se prepara para la siguiente fase. En 2026 comenzarán las evaluaciones sistemáticas sobre las preferencias de caballos completamente adiestrados respecto al uso de mantas tras el ejercicio. Paralelamente, el equipo recopila material fotográfico y audiovisual para enriquecer el manual educativo, con la intención de ofrecer recursos que faciliten la implementación del método en distintos contextos.

El Norwegian Institute of Bioeconomy Research observa los próximos pasos con interés y aguarda por descubrir qué respuestas ofrecerán los caballos a las nuevas preguntas planteadas por sus cuidadores. El futuro de la comunicación interespecie podría estar marcando un nuevo rumbo en la relación entre humanos y equinos, abriendo una vía inédita al diálogo y a la comprensión mutua.

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