Domingo, 5 de agosto de 2007   |   Municipales

Protecciónes contra la inseguridad: Los remiseros al estilo 007

Los remiseros mejoraron las comunicaciones por la inseguridad. Los autos cuentan con pequeños micrófonos conectados a las bases que se manipulan con sencillas perillas.
Uno de los sectores más vulnerables de la sociedad en torno de la inseguridad son los taxis y remises, que deben afrontar en determinados horarios y barrios de Paraná la convivencia con la delincuencia. Si bien hace tiempo que los ladrones no han tomado medidas extremas con los trabajadores del volante, las empresas locales comenzaron a desarrollar sistemas de comunicación que son más operativos y permiten emprender el aviso de peligro a la base con mayor rapidez y celeridad.Tal vez la difusión de esta nota provoque la lógica crítica de algunos sectores de la sociedad por mostrar cómo se trata de mejorar la seguridad interna del vehículo que se encuentra en la calle, ya que permite a los delincuentes prepararse para contrarrestar tales mejoras. Pero tampoco es menos cierto que la sola transmisión de las medidas revela que el sector en cuestión se encuentra trabajando para enfrentar y mejorar la seguridad.De una simple recorrida por tres empresas locales, se pudo constatar que de la mitad de los vehículos en circulación, todos han avanzado con medidas, sencillas algunas y otras un poco más costosas y complejas, pero en definitiva efectivas para darle más seguridad a los choferes.Algunas de las que los empresarios explicaron es la colocación en distintos lugares del vehículo de micrófonos, que permite oír el diálogo entre el conductor y el acompañante desde la base.Esto se logra presionado una perilla que se encuentra oculta de la vista del pasajero, pero de fácil manipulación por el conductor del remís. Dicho de otra manera, el Tachero al presionar una palanquita o botón, abre el micrófono y la conversación se escucha desde la base de la empresa y el resto de los remises que están circulando por la ciudad.Esta nueva medida evita en los coches la existencia de los clásicos equipos de comunicación o handies que son la prioridad de los ladrones a la hora de avanzar con los robos.Al no existir el antiguo Petete (o micrófono) y la radio base del auto, el delincuente piensa dos veces en producir el hecho ante la escasa posibilidad de encontrar algún elemento de interés para avanzar con el ilícito, ya que se parte de la idea que el dinero casi siempre es escaso arriba del automóvil.Otra medida que se aplica con buen resultado es dejar dentro del habitáculo sólo el frente del equipo de comunicación, en tanto que el resto de la base es trasladada (previo refuerzo de soldadura) hacia el baúl o bien, el motor. Con esta reforma es prácticamente imposible para el ladrón poder extraer el equipo, a no ser que opte por tratar de llevarse el automóvil.Inversión en seguridadLa colocación de dos o tres micrófonos disimulados en el interior del remís tiene un costo mínimo de entre 300 y 400 pesos.El trabajo tiene contemplado el mejoramiento del sistema de comunicación con un botón o palanca de control que está a cargo del remisero y que es colocado en un costado del volante o bien sobre el panel de control, pero que no es de sencilla visualización del pasajero.Por otra parte, se reconoció que las pocas empresas que operan con bases en los barrios periféricos de la capital entrerriana, a este tipo de mejoras no las ejecutan por el momento, partiendo, posiblemente, por los costos de la implementación. (Fuente: UNO)

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