Lunes, 2 de febrero de 2026   |   Campo

Productores lamentan las pérdidas por la sequía y se aferran a una última carta

Productores lamentan las pérdidas por la sequía y se aferran a una última carta

La campaña de granos gruesos 2025/26 atraviesa uno de sus momentos más críticos en el centro del país. La falta de lluvias en diciembre y enero, junto con alta radiación y temperaturas elevadas, ya provoca pérdidas importantes en maíz y soja, especialmente en los lotes de siembra temprana [septiembre en el caso del cereal y octubre en la oleaginosa] del sur de Córdoba y el norte de Buenos Aires. Productores y analistas coinciden en que las precipitaciones previstas para esta semana serán determinantes, aunque advierten que una parte del daño ya resulta irreversible.

En Río Cuarto, el productor David Tonello describió una situación crítica: lotes perdidos, caídas de rendimiento del 30 al 40% y maíces de primera que pasaron de prometer rindes récord a no ser cosechables. “Hay zonas muy buenas y otras realmente complicadas. Esta no es como la sequía de 2012, algo se va a trillar, pero el daño es importante”, explicó.

Ernesto Monchietti, también productor de Río Cuarto, agregó el peso de la radiación solar: “Si bien no hemos tenido un clima extremo de temperaturas, la radiación solar que hemos sentido es fuertísima”. Describió la zona como “muy afectada”, con campos donde “no llovió en enero o fue muy poco”, lo que impactó con fuerza en el desarrollo de los cultivos.

Maíz afectado por la sequía en Vicuña MackennaGentileza

En la zona de Vicuña Mackenna, Sebastián Laborde estimó pérdidas de rinde del 40% al 50% en maíz temprano, aun después de una lluvia reciente de 50 mm que apenas logró amortiguar la situación. “No fue salvadora. El maíz tardío todavía está en carrera, pero depende de que vuelva a llover”, indicó. También alertó por el riesgo de heladas tempranas a partir del 8 de febrero, un factor que podría agravar el escenario en el sur de Córdoba, La Pampa y el oeste bonaerense.

La falta de agua también impacta al sistema ganadero. “Las pasturas están muy restringidas, las alfalfas no responden y muchos productores decidieron picar el maíz de primera para hacer reservas forrajeras”, dijo Laborde. En el sur cordobés, la escasez hídrica forzó decisiones drásticas para intentar salvar la inversión: ante la inviabilidad de cosechar grano, muchos productores optaron por picar los maíces de primera anticipadamente para asegurar reservas. Además, monitorean con preocupación una soja que recién está “largando chaucha”. Aun así, sostienen que el daño en la oleaginosa ya es tangible en Río Cuarto, donde el estrés térmico provocó el aborto de vainas y los productores advirtieron que la soja de primera “ha perdido una buena parte de las chauchas de mayor producción”.

La situación de los cultivos alerta a varias regiones de la zona productiva

En el centro y sudeste cordobés la situación empeora de sur a norte. Gustavo Romagnoli, productor de la región de Unión, Marcos Juárez y San Martín, precisó que los maíces tempranos son hoy el cultivo más comprometido, con pérdidas del 10 al 15% en Monte Buey, que escalan al 30% o 40% en zonas como Cintra, Bell Ville y Villa María. En muchos casos, los lotes ya fueron destinados a ensilaje por daños durante el llenado de grano.

En soja de primera el panorama es algo más variable, pero ya se observan pérdidas estimadas del 20 al 30%, sobre todo hacia el norte de la región. La soja de segunda y los maíces tardíos aún conservan potencial, aunque “necesitan lluvias en el corto plazo”, advirtió Romagnoli.

Jennifer Demarchi, analista de la Bolsa de Cereales de Córdoba, confirmó que la campaña exhibe una heterogeneidad inusual, con lluvias más favorables en el norte provincial y fuertes déficits en el sur. “Los maíces y girasoles tempranos atravesaron su período crítico en plena sequía y altas temperaturas, por eso están más afectados”, explicó.

Soja de primera afectada en la zona de Unión

En girasol, pese al estrés, los primeros datos son más alentadores: rinde un promedio estimado en 24,6 quintales por hectárea, con un 11% del área cosechada, un desempeño considerado bueno para Córdoba.

Demarchi destacó que las lluvias recientes generaron expectativas de recuperación, especialmente para soja y maíces de segunda, aunque advirtió que “los maíces tempranos ya resignaron parte de su potencial”. El Servicio Meteorológico Nacional prevé lluvias normales para los próximos meses, pero con temperaturas por encima de lo normal, un combo que mantiene la incertidumbre.

Gustavo López, analista de Agritrend, advirtió que las estimaciones actuales de 61 millones de toneladas para maíz y 52 para soja “parecen difíciles de alcanzar”. Agregó que aún hay tiempo para cifras más cercanas a 58 y 49 millones, respectivamente. “Si llueve en esta semana, puede cambiar mucho”, se esperanzó López.

Los cultivos empezaron a sufrir el estrés hídricoGentileza

En Pergamino y el norte bonaerense, Jorge Josifovich detalló que entre fines de diciembre y enero las precipitaciones oscilaron entre apenas 4 y 24 mm, muy por debajo de lo necesario. Los maíces sembrados a mediados de septiembre “se salvan”, con pérdidas de 5 a 10%, pero los implantados a fines de septiembre y principios de octubre podrían resignar hasta 30% del rinde esperado.

En soja de primera, el cultivo ya se encuentra en estados reproductivos (R3-R4) y la falta de agua provocó pérdida de flores y vainas, con riesgo de granos chicos si no se registran lluvias superiores a los 30 mm en los próximos días. La soja de segunda, que el año pasado logró recuperarse, hoy enfrenta un escenario más ajustado y depende fuertemente del clima de febrero.

En todo el mes de enero no llovió, aunque se prevén precipitaciones para esta semana

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