Lunes, 18 de agosto de 2025   |   Campo

Productor amenaza con incendiarse para exigir el pago de una deuda supuestamente pendiente

Productor amenaza con incendiarse para exigir el pago de una deuda supuestamente pendiente

POSADAS, Misiones.- Hoy se vivió una situación de máxima tensión en Salto Encantado, cuando un productor yerbatero ingresó a un secadero de yerba mate con dos bidones de nafta y un trapo, amenazando con prenderse fuego ante la falta de pago de una supuesta deuda.

El productor, identificado como Alejandro Cus, tiene un hijo discapacitado y lleva tiempo reclamando el pago de hoja verde entregada a la empresa en julio de 2024. Entró a la oficina administrativa visiblemente alterado y acusó a las empleadas de retrasar el pago con promesas incumplidas y cheques que finalmente fueron rechazados por el banco. La deuda que reclama asciende a casi 3 millones de pesos.

“¿Usted puede avisarle a Marcos? Yo ya vine con esa decisión, me voy a quemar acá adentro en esta oficina, porque estoy desesperado, usted no entiende, vino a casa y me prometió 700.000 pesos por semana. Me dieron un cheque que no tenía fondos, que era recién para octubre”, expresó Cus en un video.

Alejandro Cus en la oficina del secadero donde fue a reclamar por una deuda

Tras ser alertados por las empleadas, efectivos de la Policía de Misiones llegaron al lugar y detuvieron a Cus, aunque rápidamente lo dejaron ir.

“Entregué 130.000 kilos y no he recibido ni un solo peso. En diciembre del año pasado enfrenté una situación desesperante, con problemas de salud, tanto míos como de mi hijo. Tuve que pagar monotributo y contador para tener todo en regla y poder subsistir, no es fácil”, comentó Cus a LA NACION, ya en su casa tras el angustiante episodio.

La empresa involucrada, Agro Moreno SRL, tiene 20 años de trayectoria y está dirigida por propietarios locales. Se dedica a recibir hoja verde para elaborar yerba canchada, que luego vende a industrias yerbateras, además de secar brotes de té. La deuda de 3 millones corresponde a un remanente por los 130.000 kilos de materia prima entregada el año pasado, según explicó.

“Al principio me chequeó todo (le dieron cheques) por unos 18 o 17 millones de pesos, los cheques funcionaron, pero luego empezaron a rebotar”, relató Cus. Aclaró que necesita el pago para sobrevivir hasta la próxima cosecha y agregó que desde la empresa le indicaron que atraviesan problemas financieros y tienen deudas con otros productores.

Según Cus, la empresa nunca dejó de atender sus llamados ni intentó buscar una forma de saldar la deuda. “Ya estoy en casa, pero sin solución porque no pude cobrar mi dinero, está complicado”, afirmó el yerbatero, quien también cultiva tabaco y cuenta con la obra social de la Asociación de Plantadores de Tabaco de Misiones.

Los pequeños productores yerbateros carecen de cobertura de salud. En contraste, los tabacaleros, incluso aquellos que solo cultivan una hectárea, tienen derecho a la obra social del gremio, muy valorada en la región de Misiones.

Varios referentes del sector, consultados por LA NACION, expresaron su apoyo a Cus, señalando que su situación refleja el drama de miles de pequeños productores. “Yo estoy cobrando por la hoja verde lo mismo que cobraba hace dos años, a pesar de toda la inflación que ha habido”, manifestó Héctor “Cacho” Bárbaro, productor yerbatero y tabacalero, además de candidato a diputado por el PAYS en las elecciones del próximo octubre.

Los 12.500 pequeños productores yerbateros de Misiones enfrentan el segundo año consecutivo de bajos precios de la materia prima, tras la desregulación del mercado yerbatero con el DNU 70/2023. En el pasado, cuando funcionaba el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), las industrias y secaderos debían pagar la yerba mate al contado y respetar los precios sostenidos fijados dos veces al año. Sin embargo, en épocas de sobreoferta era común que pagaran con cheques y a plazos de 30, 60 o 90 días, incumpliendo las normas del INYM.

Con el inicio de la cosecha de yerba mate en abril de 2024 y el mercado desregulado por primera vez en 20 años, los productores demandaban 515 pesos por kilo de hoja verde. Más de un año después, solo reciben alrededor de 120 pesos por kilo, cantidad insuficiente para cubrir sus costos, según indicaron.

En junio pasado, el INYM estableció un precio testigo de 379 pesos para cubrir los costos de producción de un kilo de hoja verde, además de un 30% de ganancia para el productor. Sin embargo, estos precios no se están cumpliendo realmente, y el organismo yerbatero carece de autoridad reguladora para hacerlos respetar o sancionar a las industrias.

“Es una situación caótica la que viven los productores yerbateros. Fuimos a la Justicia, y la misma falló a favor de los productores (en un amparo que dictó que el INYM debía seguir regulando la yerba, aunque esta decisión no se ha cumplido), pero los grandes tienen hoy todo el poder para hacer lo que quieran con los pequeños”, señaló el productor y dirigente Jorge Skripczuk.

“No quiero ser pájaro de mal agüero, pero también van a desaparecer secaderos; esta firma es una pequeña industria y otras seguirán el mismo camino debido a esta situación”, advirtió este productor de Aristóbulo del Valle. LA NACION intentó obtener una respuesta por parte de la empresa, pero no obtuvo respuestas a sus insistentes llamados.

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