La jueza de Instrucción Elisa Zilli decidió el jueves procesar al comisario retirado de la policía de Entre Ríos Aníbal Francisco Alcoba. La magistrada lo encontró responsable de la figura de Amenazas efectuadas a su ex esposa.En diciembre del año pasado, en Tribunales se estaba ventilando una causa de violencia en el que se veía involucrado un ex policía jerarquizado.En esa instancia, se conoció que la mujer, con el patrocinio de los abogados Leandro Ríos y Juan Chaulet, había denunciado en la Justicia en tres oportunidades a su ex esposo por amenazas efectuadas en corto tiempo. Por esos días Paraná estaba convulsionada por la extraña muerte de una mujer oriunda de Lucas González. Los vecinos alertaron a la Policía que la muchacha podría haber sido víctima de violencia de parte de su esposo, un uniformado que tras varias idas y venidas, logró por el momento evitar que las sospechas se transformaran en pruebas.El caso del comisario mayor retirado Alcoba, se informó a UNO por parte de fuentes tribunalicias, se investigó con suma diligencia porque se hacía notar en la propia presentación que si no se tomaban rápidas medidas de defensa hacia la ex esposa, una tragedia podría ocurrir porque el acusado, aparentemente la celaba, pese a no vivir juntos. Es por ello que la mujer dejó en claro que tenía miedo de que la mataran.La grave denuncia tiene tres antecedentes más en los cuales la mujer de 48 años, que vive en la zona de calle Blas Parera y Almafuerte, aseguró que su ex esposo, desde que se separaron, “no la dejaba vivir en paz”.La mujer se separó a causa de la constante violencia y maltrato, pero las humillaciones no terminaron, por el contrario se agravaron con situaciones de seguimiento y tareas de inteligencia que afectaron incluso hasta el ámbito laboral de la mujer.En medio de las denuncias se dispuso prohibir el acercamiento del comisario mayor, pero así y todo hubo dos presentaciones más por amenazas. La última revelaba que el retirado la esperó a la salida de la clínica donde trabaja y en plena vereda intentó chocarla con la camioneta Ford Ranger color blanca.En la causa se informó que el policía que vive en calle 1092 de Paraná realizó hostigamiento y amedrentamiento, como fue colocar en Internet la foto de la mujer con el teléfono para que recibiera ofertas de todo tipo. La ola de amenazas continuó con mensajes de textos intimidatorios donde se le hacía saber que no le permitiría estar con ningún otro hombre. “No sos mía, no serás de ninguno”, rezaba en uno de los textos que forman parte del expediente.El comisario mayor en un principio se abstuvo de declarar por lo que con el aporte de elementos de pruebas, más el testimonio de la denunciante y en especial de testigos que dieron crédito a los dichos de la mujer, es que la jueza Zilli, dispuso el auto de procesamiento del acusado.En la resolución, la magistrada consideró que se había confirmado, a su entender, sólo una de las tres denuncias que es la acción en la cual intentó atropellarla con la camioneta. En las dos restantes, entendió la jueza que faltaban elementos para acreditar tales denuncias.En la causa se notificó la participación del área de Asistencia a la Violencia Familiar que trabajó en varias medidas para proteger a la mujer. En la teoría se tomaron distintas acciones para preservar la integridad física de la afectada, pero que así y todo no evitaron que la denunciante perdiera el miedo. Al menos con la resolución de Zilli, se ordenó nuevamente al procesado no acercarse bajo pena de prisión, ni a la casa de la mujer, ni al trabajo.La causa quedará en firme con el paso de los cinco días, si en ese lapso el abogado defensor del comisario mayor retirado no apela la resolución, el expediente será elevado a juicio oral y público. (Fuente: Uno)


