Pacientes del hospital San Roque de Paraná advirtieron que en el nosocomio paranaense faltan médicos en las especialidades Genética y Neumonología.El mensaje daba cuenta del caso puntual de una mujer cuyos hijos están siendo atendidos en el hospital afectados por enfermedades que corresponden a ambas disciplinas médicas.Para saber fehacientemente cómo es la situación en el principal nosocomio para la niñez de la provincia, UNO se comunicó con el secretario técnico de la institución, Jorge Berrás, quien confirmó el testimonio de la vecina, explicó el porqué de la falta de profesionales en ambas disciplinas y adelantó que se trata de solucionar la situación.Poco recurso humanoBerrás precisó que “se trata de especialidades de segundo nivel que son muy difíciles de conseguir, porque no hay capacidad de formación en la provincia”, y adelantó: “Cuando tengamos, dentro de un tiempo, un programa de capacitación continuada, vamos a enviar profesionales a Buenos Aires, a los pocos centros de capacitación profesional que hay para poder contar con uno”.El médico explicó que la situación se complica “porque son especialidades en las que hay muy pocos profesionales en el país”, y agregó que “hay mucha dificultad para conseguir el recurso humano formado en Genética, ya que muchos médicos no desean abrazarla porque es muy específica, muy de laboratorio”.No obstante lo preocupante de la situación, Berrás aseguró que “está bajo control” y sugirió que la gente “se quede tranquila”. En ese sentido explicó que “si el paciente se puede manejar dentro del hospital quiere decir que está bajo control”, y agregó que “a la mayoría de los casos los tratan los pediatras, son muy pocos los casos que, por ejemplo, maneja el neumonólogo infantil, que es una subespecialidad de utilización poco frecuente”.En cuanto a la situación en el área de Genética, el funcionario explicó: “Tenemos un contrato con el doctor (Hugo) Quaglio que viene de Rosario; a quien se le pagan los honorarios, atiende en el sanatorio Rawson y nosotros conseguimos el turno y mandamos al paciente allí; con eso es suficiente”.Situación “bajo control”Berrás insistió en que “la situación está perfectamente controlada” y añadió: “Tenemos una buena relación con los hospitales Gutiérrez y Garrahan de Buenos Aires, y cuando se trata de pacientes que requieren de valoraciones por hospitales de derivación, nosotros los derivamos sin ninguna timidez, que es lo que hacen todos los hospitales del interior”.El profesional explicó que “en el segundo nivel en pediatría hay muy pocos especialistas en todo el interior, no es sólo en esta provincia que faltan”, y añadió que es porque “los lugares de formación están prácticamente entre el Gutiérrez y el Garrahan”.Otro motivo para que escaseen especialistas en el sector público tiene que ver con la cuestión salarial, más tratándose de especialidades complejas. “Muchas veces, como son muy preciados, por los sueldos que puede pagar el Estado provincial, y así como nosotros muchas otras provincias, estos especialistas deciden dedicarse a la actividad privada. Entonces no los podemos captar. No podemos hacer una ley para pagarle mejor a un especialista respecto de otro”. Los profesionales son “contados”Berrás señaló que “en todo lo que es especialidad de segundo nivel tenemos profesionales contados”. En ese sentido mencionó que “en Endocrinología infantil hay un solo profesional nombrado que está verdaderamente capacitado”, e informó que “hay una persona que se está entrenando y otra que colabora con el servicio”.El secretario técnico consideró importante aclarar que “como no es muy común y no se utilizan frecuentemente” aquellas especialidades, “hay pocos profesionales”.En ese sentido sostuvo: “Hay otros ejemplos muy puntuales, pero son el 1% o el 1 por mil de todas las consultas que tenemos nosotros”, por lo que no se justifica tener un profesional “súper especialista que va a ver un paciente por mes y no tener un pediatra general que va a atender el 99,99% de las demandas”.Finalmente, Berrás señaló que “se pueden tener cubiertas absolutamente todas las especialidades, pero vamos a tener un grupo de profesionales que va a ver un solo paciente semanal y otro grupo que va a sobrellevar la carga de todo el resto del trabajo del hospital, lo que sería muy injusto”.Investigan ahora otra transfusiónEl coordinador médico del hospital San Martín de Paraná, Jorge Tomasso, confirmó ayer que se inició un sumario administrativo para establecer responsabilidades luego que el lunes se realizara una transfusión de sangre de un tipo erróneo a un paciente. Sobre la persona que recibió la sangre, aclaró que se encuentra en buen estado de salud.Tomasso indicó que el lunes por la noche, por “un error de un técnico, se transfundió sangre de otro grupo a un paciente”. Al respecto, explicó: “Si uno es tipo A y se le transfunde tipo B, la sangre es incompatible y se genera una reacción de anticuerpos, es decir, que el organismo lo rechaza”.“Cuando el volumen de sangre es escaso no pasa nada, pero cuando es mucho puede generarse una hemólisis, es decir, la destrucción de glóbulos rojos que puede traer problemas de tipo renales y una cascada de consecuencias”, añadió en declaraciones a APF.En el caso que se investiga, cuando se colocó el sachet “se coaguló la sangre” y solamente alcanzaron a entrar unos 80 mililitros, lo que “generalmente no produce ningún contratiempo”. Desde el lunes se estudió al paciente y no presentó ninguna complicación, según expresó.Para Tomasso, se trata de “un error importante que no se debe tolerar”. Por lo cual se inició un sumario administrativo para “evaluar las responsabilidades de cada uno y qué tipo de sanción le corresponden”. Contra BuschiazzoAsimismo, el coordinador aseguró que esto “es puramente responsabilidad del jefe de Hemoterapia”, Horacio Buschiazzo, quien le informó de lo sucedido el miércoles a las 7.30. (Fuente: UNO)




