
¿En qué medida las actividades exportadoras se trasladan al resto de las actividades económicas en las provincias que las generan? Esa fue la pregunta que planteó Jorge Day, investigador del Ieral de la Fundación Mediterránea, al evaluar el efecto sobre las economías provinciales de dos de los sectores que más impulsaron las ventas externas de la Argentina en 2025: Vaca Muerta y la Minería.
Vaca Muerta concentró la mayor parte del incremento de las exportaciones de hidrocarburos y energía (principalmente petróleo), que llevaron a que el año pasado la balanza comercial energética cerrara con un saldo de poco más de USD 7.800 millones. La minería, por su parte, marcó un récord histórico de exportaciones en 2025, con USD 6.037 millones, de los cuales dos tercios se explican por las ventas de oro, impulsadas por el fuerte aumento del precio internacional del metal precioso.
“Este desempeño fue particularmente marcado en Neuquén, en el caso del petróleo, y en provincias con fuerte presencia de minería metalífera como Santa Cruz, Salta, San Juan y Jujuy”, dice el informe de Day, quien se preguntó si ese impulso exportador se trasladó al resto de las actividades económicas en esas provincias, pero no limitó su análisis a 2025, sino que recogió la evolución de los últimos años. De todos modos, advirtió, “los cambios observados no pueden atribuirse exclusivamente a la minería o al petróleo, dado el peso del contexto macroeconómico nacional”.
Patrón claro
El informe puso de relieve resultados dispares en empleo, ingresos y consumo locales. “Los datos muestran un patrón claro: desde la salida de la pandemia, Neuquén registra un crecimiento sostenido del empleo privado formal y de la masa salarial real, muy por encima del promedio nacional. En contraste, en las provincias mineras el empleo privado se ha mantenido estable o en retroceso, y la masa salarial no muestra mejoras significativas en términos reales”, dice un pasaje.
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El documento registra una dinámica similar en los indicadores de consumo. “Las ventas en supermercados, el patentamiento de autos y la actividad en centros comerciales evolucionaron de manera claramente más favorable en Neuquén y, en general, en la región patagónica. En cambio, en las provincias mineras del norte y del oeste el consumo muestra desempeños más débiles, sin una recuperación sostenida que acompañe el crecimiento de las exportaciones”.
Brutas diferencias
La divergencia se extiende también a la recaudación del impuesto a los Ingresos Brutos, el principal tributo provincial. “Neuquén vuelve a destacarse con un aumento real significativo, consistente con la expansión de la actividad económica. En Salta la mejora es más moderada, mientras que, en San Juan, Santa Cruz y Jujuy, la recaudación presenta una evolución mucho más acotada, e incluso estancada en los últimos años”, escribió Day.
Cabe agregar que, según un estudio del petrofísico argentino Juan Carlos Glorioso, exfuncionario de YPF y especialista en certificación de reservas hidrocarburíferas, la recaudación de Neuquén por regalías de petróleo y gas pasó de USD 439 millones en 2006 a USD 1.516 millones en 2024, un incremento del 245% que dejó en las arcas provinciales, solo por ese concepto, unos 4,15 millones de dólares diarios.
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Razones diferenciales
Al explicar los distintos impactos, el investigador identificó tres factores principales:
- En primer lugar, San Juan y Neuquén se distinguen por ser provincias relativamente insertas en el exterior, mientras que las demás exhiben un bajo grado de inserción externa. En San Juan, las exportaciones representan aproximadamente un cuarto de su producto geográfico bruto (PGB), y en Neuquén cerca de un sexto. En las demás provincias mineras esa relación es sensiblemente menor, lo que limita el efecto macroeconómico del crecimiento exportador sobre la economía local.
- La magnitud del crecimiento productivo ha sido muy desigual. En los últimos ocho años, la extracción de petróleo en Neuquén aumentó cerca de un 400%, mientras que el crecimiento de las exportaciones totales en las provincias mineras fue mucho más moderado y, en general, no superó el 70%. Esa diferencia resulta clave para entender por qué el impulso exportador se tradujo en efectos amplios solo en algunos casos.
- El tercer factor, quizá el más determinante, es el grado de encadenamiento que genera cada actividad. “En el petróleo no convencional, los eslabonamientos hacia atrás suelen ser más intensos, porque requiere una cadena amplia y sostenida de servicios e insumos (perforación, fractura, transporte, metalmecánica y obras), además de impulsar demanda inducida por empleo e ingresos. En la minería metalífera, en cambio, predominan encadenamientos más acotados y mayor integración con proveedores externos, por lo que el impacto local tiende a ser más “enclave”: exportaciones elevadas, pero efectos relativamente menores sobre empleo, consumo y diversificación productiva”, subraya el documento.
Según Day, el crecimiento de las exportaciones vinculadas a Vaca Muerta y a la minería metalífera también evidencia “disparidades regionales”. Neuquén, destaca, “aparece como un caso singular, donde una elevada expansión productiva de un sector con elevados eslabonamientos hacia adelante y hacia atrás, y un mayor grado de apertura exportadora, permitieron que el boom se reflejara con claridad en el empleo, los ingresos, el consumo y la actividad. En la mayoría de la provincias mineras, en cambio, “el aumento de las exportaciones convivió con desempeños más débiles del resto de la economía, reflejando una menor apertura externa y un crecimiento productivo con efecto derrame más acotado.
Neuquén es un caso singular, una elevada expansión productiva de un sector con elevados eslabonamientos y un mayor grado de apertura exportadora permitieron que el boom se reflejara con claridad en el empleo, los ingresos, el consumo y la actividad
El investigador agregó a esa descripción el rol de los precios internacionales.” Mientras que varios minerales clave atraviesan un contexto favorable, el precio del petróleo muestra una tendencia más débil, lo que podría moderar el ritmo de expansión de la actividad petrolera en los próximos años. Esto es, el aumento exportador de Vaca Muerta se basó en un fenómeno productivo, mientras que el de las ventas mineras reposó fuertemente en el aumento del precio del oro y de la plata y solo en el caso del litio el sustento más importante fue el aumento de la producción.
“En síntesis, Vaca Muerta constituye hoy un motor regional, mientras que la minería funciona como un sector exportador relevante, pero con efectos económicos más limitados, capaces de elevar el nivel de ingresos cuando el volumen exportado alcanza una escala suficiente y se mantiene durante un período prolongado”, concluyó Day.
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