Tras haber tocado un piso de US$378 por tonelada en enero pasado, la soja en la Bolsa de Chicago se acercó esta semana a los US$418, una recuperación de alrededor de US$40 para la posición marzo. Este viernes, sin embargo, cerró con una pérdida de US$1,56 por tonelada, a US$416,31 por tonelada. En la plaza local, la soja mayo —que marca el ingreso de la nueva cosecha— cerró en US$317, una caída del 0,6% respecto de la jornada anterior.
Según Jeremías Battistoni, analista de AZ Group, cuando los mercados reaccionan con fuerza en Chicago suele seguir alguna corrección. “La soja en Chicago tocó pisos en enero de US$378 por tonelada y ahora está US$417 por tonelada. Una suba del 10%. Mientras que la soja en la Argentina, posición mayo, pasó de picos en enero de US$321 a los actuales US$317, con una baja del 2%“, precisó.
Battistoni explicó que Argentina no logra captar la suba internacional por la estacionalidad y la presión de la oferta regional. “¿Por qué acá baja y afuera sube? Porque nosotros estamos en Sudamérica y vamos viendo otra película, que tiene que ver con el ingreso de la cosecha de Brasil y el empalme después con la cosecha nuestra. Mientras que allá ya cosecharon y se van quedando cada vez con menos mercadería; en definitiva, son momentos distintos”, subrayó.
Jeremías Battistoni, analista de AZ Group
La analista Lorena D’Angelo, también de AZ Group, coincidió: “El comportamiento en el mercado internacional no se replicó en el mercado nacional, porque esas subas que se dieron en Chicago respondieron más a factores que impactan directamente sobre la oleaginosa en Estados Unidos y no en Sudamérica, donde avanza la cosecha y la presión de la oferta brasileña se siente en el mercado, principalmente bajando las primas de los valores de Brasil y de la Argentina”. Señaló que la presión bajista proviene de Brasil: pese a algunos problemas climáticos en Mato Grosso, el volumen que ingresará al mercado será gigantesco y funciona como un techo para los precios regionales. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos elevó su estimación de la cosecha brasileña de 178 a 180 millones de toneladas.
En la plaza doméstica, el precio disponible rondó los $465.000, estable en pesos pero a la baja en dólares por el deslizamiento del tipo de cambio. A la presión externa se suma el clima. “En estos días se va a definir el cultivo en la Argentina por lo que suceda con las lluvias. Hay muchas expectativas de que puedan mejorar los cultivos. Si bien los cuadros de soja están mostrando un deterioro por la falta de precipitaciones anteriores, hay pronósticos para la próxima semana que podrían llegar a mejorarlos de manera general”, completó D’Angelo.
Lorena D’Angelo, analista de AZ GroupGentileza
Según los expertos, la incertidumbre climática, junto con precios que no terminan de convencer, está provocando una parálisis en la comercialización de la nueva cosecha (2025/26).
La campaña nueva 2025/26 presenta, en realidad, un marcado atraso en la fijación de precios. Según datos de Battistoni, sobre una producción estimada en 48,9 millones de toneladas apenas 2,73 millones de toneladas tienen valor definido, lo que representa solo el 5,6% del total. De ese volumen, 0,83 millones corresponden a exportaciones con precio y 1,9 millones a compras de la industria ya fijadas. El resto de los negocios permanece mayormente “a fijar”, reflejo de la cautela de los productores en el actual contexto de mercado.
En contraste, la campaña vieja 2024/25 muestra un nivel de fijación mucho más avanzado: sobre una producción de 50,9 millones de toneladas, unas 40,7 millones ya tienen precio, el 80% del total. Ese volumen incluye 11,3 millones de toneladas en exportación y 29,4 millones adquiridas por la industria con precio confirmado, lo que evidencia un proceso comercial prácticamente consolidado.
La producción estimada es de 48,9 millones de toneladas y apenas 2,73 millones de toneladas tienen valor definidoARCHIVO – Reuters
Según informó Granar, pese a la merma del viernes la soja en Chicago cerró la semana con un balance positivo: ganó un 1,59% respecto del viernes anterior.
Dijo: “Luego de subir en las tres jornadas precedentes, la soja cerró con bajas la rueda de Chicago donde, sin embargo, el balance semanal fue positivo para sus precios por segunda ocasión consecutiva. Hoy las pérdidas estuvieron relacionadas, principalmente, con una toma de ganancias de los inversores que afectó al grano y al aceite”.
Agregó: “Otros factores que influyen en modo bajista fueron el avance de la cosecha récord en Brasil, que está incrementando el volumen de grano nuevo que ingresa en el circuito comercial; el atraso interanual que evidencian las exportaciones de Estados Unidos, que parecen depender casi exclusivamente de lo que haga la demanda china en virtud de las expectativas generadas por Trump, y las lluvias que se dieron –y otras que se darían en los próximos días– sobre zonas agrícolas de la Argentina, que podrían mejorar la condición de los cultivos”. Vale recordar que el presidente de EE.UU. sugirió que China pasaría de comprar 12 a 20 millones de toneladas.


