
Pese a la importante modificación que se logró introducir enel debate parlamentario, los representantes de los puertos de la provincia deBuenos Aires están preocupados por el impacto que producirán en el sector lastasas extraordinarias impuestas sobre sus actividades a partir de la leyimpositiva impulsada por el gobernador, Axel Kicillof, y sancionada anteayer.Si bien los montos se redujeron a la mitad respecto de los propuestos en elproyecto original, aseguran que el costo adicional generará una relocalizaciónde gran parte de las operaciones hacia puertos de otras provincias.
En el artículo 100° de la ley se establece para este año y”con carácter extraordinario” algo que señala en el texto como un”incremento en el impuesto sobre los Ingresos Brutos”, pero en loshechos funciona como una tasa fija aplicable a las actividades de los puertosde la provincia, que ya están gravadas por Ingresos Brutos con alícuotas de3,5% y 1,5% (dependiendo de la actividad). En concreto, se cobrarán $47 extra porcada tonelada -o fracción superior a 500 kilos- de mercadería cargada, $139 porcada tonelada descargada y $23 por cada tonelada removida.
Solo quedan fuera del alcance de la sobretasas las”mercaderías en tránsito”, los productos vinculados con la actividad pesqueray la arena y otros productos áridos (entre lo que se incluye, por ejemplo, laarena que se utiliza para la extracción de petróleo en los yacimientos noconvencionales de Vaca Muerta).
Según la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), la medidagenerará “asimetrías negativas” respecto de los puertos de lasjurisdicciones cercanas como Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Río Negro eincluso Uruguay. “Desde nuestro punto de vista, no se ha morigerado elimpacto con el texto final. Si bien el 50% es mejor que el 100%, no evita quehaya una transferencia de carga hacia otras jurisdicciones. Sobre todo enmateria de puertos de contenedores, cargas generales y vehículos, que tienenuna competencia directa con puertos de Buenos Aires”, explicaron a LANACION.
De hecho, autoridades del consorcio del puerto de San Pedroaseguraron que, a pocas horas de sancionada la ley, recibieron la noticia deque había altas probabilidades de que se frustre un acuerdo cerrado poco tiempoantes. “Nosotros somos el puerto más chico de la provincia. En 2019perdimos un cliente de frutas y se quedaron 120 trabajadores en la calle.Después de mucho trabajo logramos cerrar un acuerdo para este año paradespachar desde San Pedro a Cuba porotos provenientes de Salta, que iban allegar por tren hasta Santa Lucía, un pueblo rural del partido. Hoy [por ayer]nos llamaron diciendo que era una posibilidad que trasladaran la operación aSanta Fe”, relataron.
En la Cámara de Exportadores de la República Argentina(CERA) señalaron que otro problema de la nueva disposición es su efectoacumulativo. Los diferentes ítems gravados coinciden, muchas veces, en unamisma operación de comercio. “Por ejemplo una empresa de fertilizantesradicada en el país importa materia prima para procesar y por esa importaciónpaga una sobretasa -explicaron fuentes de la cámara de puertos privados-. Laprocesa en Bahía Blanca, la manda por barco a San Nicolás, de donde sale laexportación y cuando tiene que bajarlo ahí vuelve a pagar. En el medio hay operacionesde estibaje, gravadas aparte”. Por este motivo la expectativa está puestaahora en la reglamentación de la ley, que podría tomar en cuenta ese aspecto yevitar el efecto cascada.
Según especificaron en el Consorcio de Gestión del Puerto deBahía Blanca, la modificación impositiva implicaría un costo adicional deaproximadamente US$12,4 millones para operar en esa plaza, que sumados a losUS$2,5 M que ya tributa sumarían un total de US$14,9 millones. Según susautoridades, el monto representa el 30% del total de los ingresos del consorciopor los conceptos gravados.
A nivel recaudación, se puede tomar como referencia a losdos puertos de la provincia más importantes por volumen operado, Bahía Blanca yQuequén. Según un ejercicio del estudio Ciancaglini, y suponiendo que estos dospuertos operarán volúmenes idénticos a los de 2019, el monto recaudado en 2020mediante estas tasas en el puerto de Bahía Blanca sería superior a los $647millones y en Quequén, de al menos $364 millones.




