Tras la pericia psiquiátrica solicitada por la Sala II de la Cámara del Crimen para determinar si la ex diputada Mónica Torres, acusada de presunta Defraudación a la Administración Pública, padece demencia senil como argumenta, el equipo técnico del Juzgado de Familia requirió una pericial neurológica y ya se designó a la profesional que estará a cargo de la misma. Asimismo, según indicó el querellante, Jorge Sueldo, se “dio el oficio al Instituto Adventista del Plata para que informe si ha tratado a la imputada, si le han realizado exámenes neurológicos y en caso de ser afirmativa la respuesta, se eleve la historia clínica de la misma”. Según la requisitoria de elevación a juicio, Torres está acusada de haber percibido en su beneficio los sueldos de dos empleadas contratadas de la Cámara baja. Estas personas no prestaron servicios y nunca cobraron el dinero. El caso fue denunciado en 2001, pero recién en 2003 se avanzó en la instrucción, debido a que Torres tenía fuero. La denuncia Todo comenzó alrededor de 2001 cuando la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) intimó a dos mujeres para que regularicen su situación ante el fisco, ya que registraban deudas como monotributista. Tal situación inició una investigación que estableció, según la denuncia, que las mujeres, que jamás se habían inscripto a la AFIP, emitían factura al Estado provincial por un monto estimativo de 1.400 pesos. Ambas mujeres figuraban como contratos de servicio. La ex Fiscalía de Investigaciones Administrativas (ex FIA) realizó la denuncia correspondiente ante el Juzgado de Instrucción de Héctor Villarodona. Recién en 2003 la investigación avanzó debido a que anteriormente Torres estaba protegida por los fueros. Entre la documental secuestrada están los recibos de sueldo que tienen la firma de las agentes. Durante la instrucción se detectó que las rúbricas eran apócrifas. Se pudo determinar que serían alrededor de 18 meses el período que habría cobrado la acusada. (Fuente: Canal 11)


