El jurado integrado por Ricardo González, José María Chemez y Daniel Perotti leyó el adelanto de la sentencia y el ahora condenado fue notificado de la misma en la oficina de la Sala. Allí, Silva -que es tío de la víctima- escuchó sin mover un músculo del rostro los términos del fallo que lo enviaron a la Unidad Penal Nº 1 por un período de ocho años, tal cual había solicitado el fiscal Juan Carlos Almada.El caso, que se debatió a puertas cerradas por tratarse de un delito de índole privada en el que la víctima fue un menor, ocurrió en Santa Elena entre 1999 y 2005, cuando el niño tenía 9 años y se prolongó hasta que cumplió los 15. La defensa, a cargo del defensor Alberto Silva Velazco había solicitado la absolución lisa y llana y subsidiariamente, en el caso que el Tribunal encontrara elementos condenatorios como ocurrió, se encuadrara el caso en la figura de Abuso deshonesto.Los hechos fueron denunciados en sede judicial en La Paz en abril de 2006 por la madre de la víctima, y en el debate se escucharon los informe de una psicóloga y de una asistente social, además de los de la víctima, su madre y dos familiares directos.Por su parte, Silva, al prestar declaración indagatoria en la primera jornada de la audiencia, se declaró inocente y para probarlo argumentó que durante el lapso en que sucedieron los hechos vivió en Buenos Aires con su esposa e hijas. Silva fue notificado del fallo y luego trasladado a la UP Nº 1.


