Este viernes a la mañana, personal de Medio Ambiente municipal se presentó en el parador Selenio del Thompson con la orden de proceder a la clausura del comercio a causa del derrame de líquidos cloacales, según el trámite que se seguía en la repartición.Los agentes pusieron las fajas de cerramiento en la puerta principal y en los ventanales hacia el río, pero el responsable del emprendimiento -que es una concesión municipal-, les hizo notar que se estaba ejecutando una obra para reparar la avería de la cloaca. Esa obra estaba aprobada por Arquitectura municipal, y se encontraba dentro de los plazos otorgados. “Me parece que hay algunas falencias con esa área del municipio en cuanto a la comunicación y forma de proceder”, reflexionó el responsable de Selenio, Claudio Tuma. Y adelantó que la semana que viene va a pedir formalmente una audiencia con el intendente José Carlos Halle para “explicarle personalmente qué fue lo que pasó”. Doble actuaciónEl subsecretario de Planeamiento comunal, Eduardo Loréfice, explicó que el equivocado procedimiento de clausura de este viernes a la mañana se debió a una “mala interpretación” de la documentación, fundada en el hecho de que existe una “doble actuación”: el problema del taponamiento de la cloaca de Selenio tramitaba en dos reparticiones municipales. Medio Ambiente había hecho una intimación en determinado momento al comercio por derrame de líquidos cloacales, lo que provocaba mal olor en la playa y hacía que estuvieran tapados los baños del parador. Mientras, Obras Sanitarias estudiaba el tema y sugería una obra en particular para agilizar el tránsito de los líquidos, Arquitectura la aprobaba, y Planificación dictaba una resolución autorizando los trabajos, pues se debían realizar en un predio municipal. Esa resolución le llegó el martes al empresario, con 10 días corridos para terminar la obra. Pero en el medio, ayer, Medio Ambiente se apersonó en el predio y clausuró. Después tuvo que sacar las fajas porque se le informó que el comercio estaba dentro de los plazos otorgados por Planificación. “Mala interpretación”El error se debió a una desinteligencia entre dos oficinas que pertenecen a dos secretarías municipales distintas: la Dirección de Medio Ambiente depende de la Secretaría de Medio Ambiente y la Dirección de Arquitectura a la Secretaría de Planificación. “Se trató de una mala interpretación de la situación. Medio Amiente había ido antes, y supusieron que el tiempo otorgado para solucionar el tema estaba cumplido. Iban con intenciones de clausurarlo, pero estaba vigente el plazo que otorga la resolución para ejecutar la obra”, dijo Loréfice.Lo que mandó a ejecutar Planificación en el parador, que está concesionado por la Municipalidad desde 2004, es una cámara de sedimentación para evitar taponamientos en el conducto que une los baños del restó al colector cloacal maestro del complejo Thompson. La cámara hará que los residuos sólidos cloacales queden en ese receptáculo, logrando que sólo los líquidos corran hacia el caño maestro, de modo de evitar obstrucciones. Ahora bien, como la obra se debe hacer en un predio municipal, el empresario debe tener una autorización especial, que recién salió el martes, y que le dio un plazo para terminar la cámara hasta el viernes que viene, según informó por último Loréfice, subsecretario de Planificación comunal. Duras quejas del dueño del negocioClaudio Tuma, el dueño del parador Selenio, calificó de “falta gravísima” la clausura fallida de este viernes a la mañana. “Vinieron con mucha prepotencia, de muy mala manera a clausurar el lugar. Esto es una falta gravísima”, dijo. Aclaró que él no estaba cuando llegaron los inspectores y sólo se encontraba el sereno. “Mostraron un nivel de prepotencia bastante importante -insistió-. Al sereno le pidieron que se quedara afuera para clausurar. No quiero generar polémica, pero llama la atención la forma de actuar”, comentó. “No esperaron que estuviéramos los dueños. Aun si hubieran tenido razón, no se puede hace un procedimiento de esa naturaleza sin la presencia de los responsables”, estimó. “Pegaron unas fajas en el ingreso y en los ventanales posteriores que dan a la playa pero tuvieron que sacarlos. Inclusive unos de los inspectores dijo que lo que debíamos poner 70 metros de caño para conectarnos a la cloaca: esto raya con la ignorancia pues el local está habilitado debidamente desde 2004, y tiene todas las conexiones”, aclaró. Opinó finalmente que “esta forma de proceder no apoya en nada a una ciudad que se pretende que sea turística, donde la principal atracción que tenemos son el río y las playas y acá hay inversión”, sostuvo. “Para mejorar el Thompson trabajamos mucho, tanto el municipio como los privados y es una lástima que pasen estas cosas”, finalizó diciendo. (Fuente: El Diario)





