La Fiscalía de Estado decidió intervenir para analizar si en el concurso convocado por el Consejo de la Magistratura de Entre Ríos para seleccionar un juez titular del Juzgado Civil y Comercial Nº 10, de Paraná, que tiene competencia en los procesos de ejecución, se cometieron irregularidades que puedan dar lugar a la anulación total o parcial del mismo.La intervención fue a pedido de la secretaria de Justicia, Lucila Haidar, quien le giró al titular de la Fiscalía, Julio Rodríguez Signes, el expediente con los reclamos cruzados planteados por los tres postulantes que habían quedado mejor posicionados luego de atravesar las distintas etapas del concurso Nº 82 convocado por el Consejo.La polémica se desató a finales de 2009 luego de que el Consejo de la Magistratura enviara “cédulas mellizas” como respuesta a las impugnaciones presentadas por los concursantes Gabriela Rosana Sione, Adriana Beatriz Acevedo y Martín Luis Furman. Una primera comunicación había rechazado de plano las impugnaciones de los tres, pero una segunda notificación, enviada con diferencias de horas, aceptó la impugnación de Acevedo, que quedó con mejor puntaje, y rechazó las de Sione y Furman.Una fuente segura explicó de qué modo podría resolverse el asunto ahora que intervienen otros estamentos del Gobierno, y no sólo el Consejo de la Magistratura, al que rotuló como un mero “órgano asesor”. Dijo: “No creo que este incidente lleve a la nulidad de todo el proceso. Lo que puede acarrear es la decisión de que se realice de nuevo la última parte, que es la que está en discusión. Pero hay que dejar aclarado que la responsabilidad no es de los evaluadores. Es, en todo caso, del Consejo”.El incidenteEl concurso Nº 82 para designar un juez para el Juzgado Civil y Comercial Nº 10 de Paraná es el primero que queda envuelto en una disputa de ese tenor desde que el Consejo de la Magistratura comenzó a instrumentar el sistema de pruebas y oposición para nombrar jueces. De los 19 abogados que concursaron, sólo tres obtuvieron el puntaje suficiente como para avanzar hasta las instancias decisivas: Gabriela Rosana Sione (que obtuvo 56,23 puntos), Adriana Beatriz Acevedo (54,95 puntos) y Martín Luis Furman (49,45 puntos).Pero los tres concursantes no estuvieron de acuerdo con el puntaje recibido en las pruebas de oposición e impugnaron lo resuelto por el Consejo. Y el 7 de diciembre, a través de la resolución Nº 372, la Magistratura decide rechazar dos de las tres impugnaciones: las de Sione y Furman, y aceptar la de Acevedo. En la resolución, señalan que no hubo “errores materiales, vicios de forma o procedimiento, o arbitrariedad manifiesta, respecto de los concursantes Gabriela Rosana Sione y Martín Luis Furman, (por lo que) deberán desestimarse las impugnaciones por ellos formuladas ratificando lo actuado a su respecto por dicho órgano evaluador y hacer lugar parcialmente al recurso propuesto por la concursante Adriana Beatriz Acevedo, a quien se le elevará su calificación”.Pero hubo dos resoluciones con la misma numeración y diferente contenido. La primera notificación, que recibieron Acevedo, Sione y Furman, el 11 de diciembre a las 8,43, daba cuenta del “rechazo” de las impugnaciones presentadas por los tres. Pero una hora después, apareció una segunda cédula, también identificada con el número de la anterior (372), con contenido disímil: aceptaba la impugnación de Acevedo, y rechazaba las de Furman y Sione.La complicaciónAsí planteada la situación, ahora el concurso quedó empantanado a la espera de que se resuelvan las impugnaciones, y sobre todo, que la Fiscalía de Estado dictamine respecto al procedimiento seguido por el Consejo de la Magistratura.La fuente que dio cuenta del intríngulis del concurso contó que “el problema se originó luego de que el Consejo de la Magistratura emitiera dos cédulas con distinto contenido. La primera, informa que se rechazan las impugnaciones presentadas por los tres concursantes; y la otra, que informa que se resuelve que se hace lugar parcialmente al recurso de Acevedo, y se rechazan las de Sione y Furman, con lo cual se cambia la situación. Sione y Furman, así, se sienten afectados por esta irregularidad. Primero piden la suspensión del proceso y en segundo lugar impugnan el acta en el cual se habría decidido hacer lugar a la impugnación de Acevedo y rechazar las otras dos”. (Fuente: El Diario)




