El miércoles 25 a las 8, el juez correccional Daniel Malatesta dará a conocer el veredicto sobre el juicio que se le lleva adelante al cabo de la comisaría 17ª de Paraná, Carlos Alberto Ramírez. En la etapa de los alegatos, tanto la fiscal de cámara como los querellantes reclamaron la pena efectiva de cinco años de prisión, por entender que se acreditaron las Lesiones graves dolosas a Miguel Ángel Mayer, de 18 años.En la tarde del jueves, Malatesta habilitó la etapa de los alegatos en la cual la fiscal Cecilia Goyeneche consideró responsable al policía de 39 años de los delitos imputados. La funcionaria entendió que el delito que se investigó quedó acreditado y por ello reclamó la pena de cinco años de prisión efectiva para el cabo.En la causa se ventiló que la víctima, Mayer, se encontraba junto a un amigo de apellido Mónaco, cuando imprevistamente fue herido de gravedad en el abdomen.Goyeneche como los querellantes Iván Vernengo y Jorge Leitner, avalaron los dichos de Mayer en su declaración cuando acusó en el juicio al policía de haberle disparado con el arma reglamentaria a una distancia no mayor de cinco metros.Para los abogados particulares, fue más que sospechoso el comportamiento de Ramírez, que se encontraba de guardia en la comisaría y por motivos más que dudosos, habría intentado hacerse de una moto que se encontraba estacionada en la calle. Allí habría existido un altercado con Mayer y el amigo, y en esa situación le habría descerrajado el disparo que le produjo lesiones graves en el colon.El hecho que se investigó ocurrió el 10 de setiembre de 2004 en el barrio Pancho Ramírez y tras ser baleado Mayer fue socorrido por sus familiares.Los letrados hicieron hincapié en que el policía tuvo intenciones claras de producir las lesiones, más teniendo en cuenta de su condición de uniformado experto en el manejo de armas, no se les pasó por la cabeza, la posibilidad de un error o de un accidente.En tanto, Leitner acotó que por los elementos obrantes y el testimonio de la víctima se llega a la certeza del ilícito, por lo que se lo debe reprimir con la pena de cinco años de cárcel efectiva.También los querellantes cuestionaron a los jefes de la comisaría 17ª y a los compañeros de Ramírez, por entender que intentaron junto a él encubrir el hecho para mejorar su situación.Por ello es que coincidieron en marcar complicidades evidentes del resto de los policías, ya que misteriosamente desapareció el proyectil con el que se hirió a Mayer.AbsoluciónA su turno, el defensor oficial Alberto Silva Velazco tomó la palabra y con una esforzada argumentación, trató de socavar los alegatos acusatorios del resto de las partes.El funcionario judicial aclaró que de modo objetivo hay que llegar a dos conclusiones: que Mayer efectivamente fue baleado, pero de lo que no hay certeza ni convicción en el expediente, es de que el policía fue autor del disparo.Para Silva Velazco, Ramírez debe ser absuelto por la falta de pruebas concretas, ya que lo único real es el testimonio de Mayer que acusa al policía.“No hay proyectil y el amigo de Mayer reconoció en el juicio que no pudo ver quién disparó”, alertó el defensor, para señalar que quedó asentado en el expediente que un policía comentó que los autores del hecho fueron los muchachos del barrio Humito.“Las pruebas existentes no dan certeza de que el policía disparó, por el contrario, hay muchas dudas que no se despejaron, como tampoco que haya tenido intenciones de matarlo”, indicó.Reiteró que su defendido confirmó que disparó su arma reglamentaria, pero hacia el piso con el fin de advertir de su presencia ante la sospechosa actitud de Mayer y su amigo.Silva Velazco destacó que en caso de que se lo encuentre culpable, considera adecuado solamente imponer una condena mínima.Finalizada la etapa de los alegatos, Ramírez tuvo la posibilidad de dar sus últimas palabras y en la oportunidad nuevamente se declaró inocente de los cargos.El juicio fue seguido por poca gente y en la última jornada sólo estuvieron la víctima y su madre.El policía acusado con notable malestar dijo que “esta causa me provocó varios problemas. Soy inocente, pero lo peor es que mi mujer perdió un hijo entre otras situaciones privadas, ya que estoy en situación de disponibilidad en la Policía hasta tanto se conozca la resolución judicial, que espero salga a mi favor”. (Fuente: Diario UNO)


