Sábado, 3 de enero de 2026   |   Nacionales

Pichichi en el centro de la escena: designaron a su hija en el Gobierno y se cruzó con Lavagna

El secretario de Turismo y Ambiente decidió dejar de financiar las encuestas del Indec tras un informe negativo sobre el sector y abrió una nueva pelea dentro del elenco libertario que rodea al Presidente. Sin embargo, el exvice de Néstor Kirchner tiene respaldos para bancar la tensión: cuenta con el aval de una gran parte del gabinete. Aunque perdió el control del área de Deportes, igual pudo ubicar a Lorena, pero dentro de la órbita que controla Diego Santilli.
Pichichi en el centro de la escena: designaron a su hija en el Gobierno y se cruzó con Lavagna

Sin afiliarse a La Libertad Avanza ni ponerse un buzo violeta, el Gobierno ratificó a Daniel Scioli como secretario de Turismo y Ambiente en diciembre. Aunque al inicio de su gestión fue resistido por un sector del oficialismo, el Pichichi supo sobrevivir recurriendo a lo que mejor hace: esquivar las balas. “Ahora lo quieren”, bromean en su entorno. Además, el funcionario tejió excelentes vínculos con todo el gabinete, en especial con Manuel Adorni. No obstante, pese a esa habilidad para evitar confrontaciones, recibió la temporada 2026 con un conflicto inesperado con el titular del Indec, Marco Lavagna.

Scioli aprovechó un viaje de trabajo a Mar del Plata y Pinamar —donde se reunió con representantes del sector turístico— y se quedó en la costa para pasar Año Nuevo. El funcionario continúa en pareja con Gisela Berger. El comienzo de la relación estuvo marcado por un escándalo mediático y acusaciones cruzadas, pero con el tiempo todo quedó atrás. El 27 de noviembre la modelo publicó fotos familiares del octavo cumpleaños de la hija que tienen en común, Francesca.

Scioli prefiere mantener su vida personal fuera del radar. También evita involucrarse en las internas de La Libertad Avanza, que marcaron buena parte del pulso político en 2025. No se reconoce como militante libertario y esquiva los actos oficialistas que no guarden relación con su gestión.

Solo hay un punto en el que sus allegados son categóricos: su lugar en el Gobierno está asegurado, afirman. En el último tiempo circularon rumores sobre un posible nombramiento de Scioli en una embajada. “Son operaciones contra Daniel. Él volvió de Brasil para trabajar y no hay ningún motivo para que se vaya”, aseguran.

El conflicto inesperado. Scioli resolvió que, a partir del 1° de diciembre, su secretaría dejaría de financiar la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) y la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH), dos estudios que realiza el Indec y que costaban $ 570 millones anuales.

El último informe del organismo que conduce Lavagna resultó demoledor para Scioli: reveló que el sector turístico acumula 22 meses con saldo negativo. Entre otros datos, consignó que en noviembre 763 mil argentinos viajaron al exterior (un 15,3% más que en el mismo mes de 2024) y que el ingreso de turistas extranjeros cayó 2,7% en la comparación interanual.

Scioli, entonces, decidió acelerar el proceso y cuestionar la metodología empleada. En el organismo ponen un ejemplo para fundamentar su postura: según el Indec, cada extranjero que visitó la Argentina en noviembre gastó un promedio de US$ 93 diarios. “¿En qué cabeza cabe que un turista resuelva alojamiento, restaurantes y paseos con ese dinero? Son números ridículos”, dijeron. Desde el instituto defienden la medición y aclaran que la cifra incluye a argentinos que llegan desde el exterior para visitar a familiares y registran gastos mínimos.

Scioli mantuvo varias reuniones con Lavagna, pero no logró que se modificara la medición. A partir de ahora, las cifras serán elaboradas por un equipo de estadísticas de la secretaría, que incorporará los datos del Observatorio de la Cámara Argentina del Turismo, que se nutre de información aportada por las provincias más informes de Migraciones y del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Fiel a su estilo, Scioli pretende que el debate se centre en cuestiones técnicas y niega que exista una pelea de fondo. Sin embargo, hay quienes hacen una lectura política del conflicto y apuntan al vínculo de Lavagna con Sergio Massa, un histórico adversario del exmotonauta.

Otra fue la suerte de Scioli con Santiago Bausili. El secretario planteó un reclamo similar ante el titular del Banco Central y logró que las estadísticas oficiales diferenciaran los consumos por viajes desde y hacia el exterior de los consumos de servicios digitales y el e-

commerce. Con esa modificación, los números negativos por la salida de dólares se redujeron un 23%.

Afinidad libertaria. Por su cargo y su trayectoria en el peronismo, mantiene contacto permanente con gobernadores e intendentes; durante la gestión de su amigo Guillermo Francos solía avisarle qué destinos pensaba visitar por si surgía algún tema puntual para tratar. Ahora se puso a disposición del nuevo ministro del Interior, Diego Santilli, aunque en su entorno aseguran que no interviene en negociaciones si no se lo solicitan.

A fin de año Scioli perdió el control de Deportes, que pasó a la órbita de Santilli, pero en ese ámbito trabaja su hija, Lorena Scioli, bajo el mando del subsecretario Diógenes de Urquiza Anchorena. Turismo y Ambiente forma parte de la estructura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con quien el motonauta asegura mantener una excelente relación.

En su lista de afinidades figuran la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, con quien presentó el Plan Verano; el secretario de Comunicación y Prensa, Javier Lanari, con quien mantiene contacto permanente; el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo; y el secretario de Transporte, Luis Pierrini, con quienes comparte asuntos de gestión. “Daniel está firme y lo sostiene a fuerza de laburo. El mismo Milei le ha manifestado que está muy contento con su trabajo”, subrayan sus allegados.

Scioli, en La Bristol: besos y yerba propia

El despliegue veraniego de este año mostrará a un Daniel Scioli más hiperactivo de lo habitual. La noche de Año Nuevo la pasó en el Hotel Hermitage y este jueves recorrió la costa de Mar del Plata, aunque se centró en Playa Bristol. No rehuyó saludar a turistas ni compartir mate con quienes aceptaron sacarse fotos con él.

En algunos casos aceptó la infusión que le ofrecieron, aunque también aprovechó la escena para regalar la yerba mate que lleva su apodo. Pichichi es la marca que lanzó el año pasado; el paquete naranja remite a la camiseta que usó en el club de fútbol La Ñata. Este jueves se la vio entre los bañistas tanto como parte del paisaje como obsequio de Scioli, casi como si fuera un candidato permanente. Dicen que no es su intención: su objetivo es mostrarse como un secretario de Turismo presente en la zona más caliente de su incumbencia, tras afrontar cifras negativas por la caída de la actividad.

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