
De la redacción de INFORME DIGITAL
La muerte de un joven en la zona conocida como La Frontera de Pinamar volvió a exponer un problema estructural que combina picadas ilegales, accidentes graves, tierras privadas y ausencia de controles efectivos. En el centro de ese escenario aparece el empresario Daniel Mautone, dueño del Casino Victoria y concesionario del Casino de Pinamar.
De acuerdo a la reconstrucción publicada en INFORME DIGITAL, los terrenos donde se realizan habitualmente picadas y donde ocurrió el accidente fatal pertenecen a Dunas SA, firma vinculada directamente a Mautone. Se trata de una extensa franja de médanos ubicada al norte del partido de Pinamar una zona de acceso abierto de hecho, sin delimitaciones visibles ni controles permanentes.
El artículo detalla que La Frontera funciona desde hace años como un espacio liberado para la circulación de cuatriciclos, UTV y camionetas 4×4, con carreras ilegales, maniobras riesgosas y alta velocidad, en un entorno donde conviven turistas, peatones y vehículos sin ningún tipo de ordenamiento. Esa dinámica derivó en múltiples accidentes, algunos de ellos fatales.
Aunque los hechos ocurrieron dentro de tierras privadas, especialistas en derecho citados en la investigación remarcan que el carácter privado del dominio no elimina la posibilidad de intervención estatal cuando está en juego la seguridad pública. El poder de policía del Estado habilita a regular, controlar e incluso restringir actividades peligrosas, aun en predios privados.
Pero el eje del debate también se desplaza hacia la responsabilidad de los propietarios. La nota señala que la tolerancia prolongada de prácticas ilegales, sin acciones visibles para impedirlas, abre interrogantes sobre posibles responsabilidades civiles ante daños previsibles.
El nombre de Mautone no es menor para Entre Ríos. El empresario es propietario del Casino de Victoroa, uno de los principales establecimientos del sector del juego en la provincia.
Tierras privadas, accidentes fatales
El accidente ocurrió en terrenos de Dunas S.A., empresa de Daniel Mautone. La Frontera de Pinamar concentra picadas ilegales y circulación sin control desde hace años. El último siniestro fatal reactivó el debate sobre control estatal y responsabilidad privada.




