
En la entrerriana Concepción del Uruguay reinaba la alegríay el entusiasmo por el inicio de una nueva temporada del TC Mouras. Pero todose volvió gris por la muerte uno de los banderilleros de la categoría luego deser embestido por el Chevrolet de Nicolás Ghirardi. Se llamaba PatricioGonzález, estaba de novio y tenía dos hijos. Deja su pasión por los autos, elfútbol y la batucada.
La tragedia se desencadenó en la tercera vuelta: el pilotoperdió el control, su auto se salió de pista y, a más de 200 kilómetros porhora, salió derecho hacia donde estaba González, quien no tuvo tiempo paraprotegerse. El joven auxiliar de 31 años fue atendido en el lugar y luego fuetrasladado al hospital local. Pero no pudieron hacer nada. Los pilotos semostraron conmovidos. Por González y por la falta de previsión: el año pasadoocurrieron otros dos accidentes similares y se reavivó la polémica sobre lafalta seguridad en las carreras.
González era de Concepción del Uruguay y tenía toda una vidapor delante. El auxiliar de pista en las competencias que organiza laAsociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) estaba en pareja desde hace unaño y tenía dos hijos de una relación anterior. El año pasado había terminadola secundaria. Demandó tiempo, pero el esfuerzo valió la pena y estabaorgulloso. Además de ser banderillero, se las rebuscaba para ganarse la vida:fue gasista, electricista y plomero. Sin embargo, González tenía tres grandespasiones: el fútbol, la batucada y los autos. En relación a la redonda, jugó enlos clubes Almagro y Rivadavia de su ciudad natal. Y era fanático de River.
Desde hace 10 añosdirigía batucadas en Concepción del Uruguay y desde octubre de 2019 formabaparte de Sonido de Parche de la comparsa del Club Tiro Federal, Ará-Yeví,ganadora de los Carnavales de Gualeguaychú en 2013,2017,2018 y 2019. Patricioviajaba dos o tres veces por semana para ensayar y para ser parte en las nochesde Carnaval.
Quienes lo conocían, lo destacan por la humildad y laalegría con la que afrontaba la vida. Leonel Stefani, director de la batucadade Ará-Yeví, lo describió en diálogo con Clarín: “Era un tipo muy alegre ydivertido. Estaba todo el tiempo predispuesto y era un apasionado de lo quehacía, tanto en lo que es la percusión como en el automovilismo, que también legustaba mucho. Él dejaba todo para venir con nosotros. Siempre estaba con unasonrisa y tiraba siempre para adelante. Eso hacía que lo querramos mucho”.
Ir a las carreras no era solo un trabajo para él. Lodisfrutaba. A González le gustaban los fierros. Cuando no tenía que cumplir surol de banderillero iba a los autódromos y siempre hacía fuerza para que ganeFord. Son días duros para quienes conocían a Patricio, para el automovilismo ypara sus compañeros de batucada, quienes se despidieron de él a través de unemotivo posteo en Facebook. “Hoy no tenemos alegría. Hoy no tenemos consuelo.Estamos rotos. Todavía estamos en shock por tu partida, Pato querido. Queremoshacerle llegar a sus familiares y amigos toda nuestra fuerza para tan terriblemomento. No tenemos palabras.. Aún no lo podemos creer. Nos dejaste una huellamarcada. Te vamos a extrañar, amigo. QEPD”.




